- Su madre quiere estar segura que aún sigue sepultado en un lote que compró hace cuatro años
Carlos Martínez Morán [email protected]
La incertidumbre se ha apoderado de la familia del niño Reinaldo Moisés Laguna Buitrago porque todavía no ha podido confirmar si sus restos mortales descansan en el sitio donde los enterraron.
El menor de edad fue sepultado en abril de 1999, en el área de niños del Cementerio General de Managua y aunque la familia del niño tiene al día el pago de sus impuestos, la administración de ese camposanto vendió ese terreno para que enterraran a otra persona, originando una lastimosa disputa entre la familia del niño y la de la señora Felipa González Castillo, enterrada en ese mismo sitio en agosto pasado.
Rigoberto Muñoz, Administrador del Cementerio General de Managua, aseguró que en este caso no hubo mala intención y que la confusión surgió como efecto del proceso de reorganización de lotes en ese cementerio y que para arreglar el problema exhumarán el cadáver de Reinaldo Moisés Laguna Buitrago y reubicarlo en otro sitio.
Morela del Socorro Buitrago Parrales, madre del pequeño fallecido, indicó estar de acuerdo con esa decisión, aunque no la considera justa porque según ella, no es correcto que desalojen a su hijo de un lugar que a ella le pertenece.
Por otro lado, teme que en el sitio donde lo vaya a enterrar nuevamente, si es que aparecen los restos, sea objeto de nuevos reclamos tal y como está ocurriendo actualmente.
Agregó que en la reciente reunión con el administrador del camposanto, éste le aseguró que los restos del niño no fueron tocados cuando se realizó la excavación para sepultar a la señora González Castillo al lado de la tumba de su hijo.
“Ellos me afirman que en la excavación no afectaron el ataúd de mi hijo. Que sólo invadieron parte de su tumba. Sin embargo yo no les creo, y por eso les dije que si no abrían esa sepultura, yo lo haría y me llevaría el cadáver de mi hijo a otro lado”, indicó con palabras entrecortadas por la angustia y el llanto.
Agregó que lamenta mucho la incomodidad que sus reclamos podría estar ocasionando a la familia de la otra persona enterrada en la tumba de su hijo. Pero consideró que como madre, tiene la obligación de hacer que se respete la memoria de su niño, violentada por la administración del Cementerio General de Managua.
“Creo que ellos no tienen culpa de todo esto. Ellos enterraron a su deudo en un lugar donde la administración les indicó”, dijo.
Agregó que le prometieron ayuda para exhumar el cadáver de su hijo, pero al mismo tiempo le complican el procedimiento para dificultar el proceso y lograr de esa manera desista del caso, indicó.
¿CUÁNDO?
El proceso de exhumación del cadáver aún no está definido, el admistrador hizo la propuesta verbalmente, pero no ha hecho las gestiones correspondientes, por lo que la madre afectada solicita apoyo al Cenidh y a las instituciones correspondientes que le ayuden en su caso.