- Fiscalía asegura que joven intentó deshacerse de su bebé lanzándola a la basura, pero ésta pide que le devuelvan a su hija
Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
Acusada de parricidio en grado de frustración fue llevada a los tribunales Margareth Anderson Miranda, una madre soltera de 18 años, procesada por supuestamente haber arrojado en el cesto de la basura del baño del Hospital Bertha Calderón a una bebé recién salida de su vientre.
En una audiencia inicial realizada en el Juzgado Segundo de Distrito de Audiencia, la juez María Concepción Ugarte, decretó mantener en prisión preventiva a la procesada, y no dio lugar a un alegato de inocencia de la abogada defensora.
“Se tiene que mantener el principio de inocencia (hasta que no) se compruebe su culpabilidad. Creo que fue un error de ella (la juez) y hasta grave de decir públicamente que no es inocente, porque ahí se está viendo la parcialidad de la juez”, cuestionó la abogada defensora Reyna Cubillo Rivas.
La fiscal Irela Estrada, declaró que después de una valoración médica, se constató que Margareth Anderson acababa de dar a luz, pues se encontraron restos de placenta en la madre. Afirmó que la bebé está estable, y fuera de peligro, por lo que se están haciendo gestiones con el Ministerio de la Familia, para tomar una decisión en torno a la niña.
MADRE PIDE A LA NIÑA
Según la fiscal Estrada, Anderson intentó deshacerse de la bebé y lo demostrará en el juicio con testigos como una enfermera que encontró a la niña recién nacida en una bolsa de plástico, vio que algo se movía en el basurero del baño y constató que se trataba de una niña, cuyo cordón umbilical fue cortado con los dientes.
“Hubo mala atención médica. Ella no quería que las cosas ocurrieran como ocurrieron, ella quiere a su hija, voy a hacer las gestiones necesarias para ver si puede tener a su hija”, dijo la defensora Cubillo.
La versión de la abogada es que el Hospital debió mantener siempre un custodia, pues cuando el personal que atendió a la procesada, la remitió a hacer un examen de orina, fue sola, y estando en el baño, lista para tomar la muestra, “se le vino la criatura”.
Según la abogada, hay un mal entendido en el caso porque, Margareth, al ver que su hija no reaccionaba, sintió miedo que la acusaran de haber causado la muerte, salió a buscar ayuda pero antes llegó otra enfermera que vio a la niña en el cesto e hizo el escándalo, y la Policía capturó a la madre.