Edgard Rodríguez [email protected]
A Jimmy González le han informado que no podrá jugar. Asegura que para él, eso es igual a que le digan que no podrá vivir.
“El beisbol es mi vida. Es todo lo que sé hacer. Jugaría aunque no se me pagara nada”, señala el bateador.
Sin embargo, Jimmy no podrá jugar en la próxima campaña después que la Feniba lo suspendió por razones de indisciplina.
A González lo acusaron de haber ingerido licor durante el Mundial de Cuba y la Feniba lo sacó de circulación por tres años.
No obstante, ayer se reunió con el presidente de esa entidad, Carlos García y se presume que en los próximos días podrían darse modificaciones a su sanción.
“He venido (donde Carlos) a pedir una oportunidad. Nunca he negado mi error y sé que necesito ayuda”, señaló con palabras emitidas con dificultad.
González asegura que vive la peor etapa de su vida. Vive una pesadilla que lo persigue en todo momento y quizá así sea por el resto de sus días.
“He pasado vergüenzas, humillaciones y todo tipo de desprecios. Sé que yo me busqué esto, pero ahora quiero un chance”, afirma.
A nivel de aficionados, hay quienes reprueban las sanciones porque le despojan de su trabajo. En cambio otros dicen que no pensó en eso antes de tomar.
“Lo que sucede es que pasado de alcohol uno no piensa en nada. Y cuando te advierten que te pueden sancionar, uno dice qué me importa. Pero cuando llegás a este momento, comprendés que estabas equivocado”, admite.
Carlos García aseguró que Feniba revisa cada caso y que efectivamente, habrá modificaciones en las sanciones.