La migraña afecta al 25 por ciento de las mujeres en algún momento de su vida y es de dos a tres veces más frecuente entre la población femenina que en la masculina, debido a los cambios y alteraciones hormonales.
La migraña es una de las cefaleas que más afecta a las mujeres: la padecen entre el 12 y el 15 por ciento de la población, en su mayoría, mujeres.
La cefalea es el más común de todos los dolores humanos, ya que 90 de cada cien habitantes del planeta han sufrido este trastorno de forma severa alguna vez en su vida.
La también llamada jaqueca es un tipo de cefalea que se caracteriza por un dolor de cabeza pulsátil, que aparece en forma de ataques recurrentes, suele ir acompañado de náuseas, vómitos y sensibilidad al sonido y la luz, y precedido de síntomas visuales, sensitivos y motores, que duran de 20 a 30 minutos.
Más del 70 por ciento de los migrañosos tiene antecedentes familiares. No tiene cura, pero existen tratamientos para controlar el dolor y síntomas asociados.
EL ARSENAL TERAPÉUTICO
La persona con migraña dispone de infinidad de recursos para prevenir, combatir y paliar sus crisis dolorosas.
Todas estas armas antimigraña se detallan a continuación:
1. Mantenga el estrés bajo control. La tensión y la ansiedad, desencadenan la migraña.
2. Las profesiones con cambios de turnos y horarios, favorecen las cefaleas. Hay que intentar que el trabajo no desordene la dieta, el descanso y las relaciones.
3. Evite los fármacos peligrosos. Ciertos fármacos para dolencias como la hipertensión arterial o las cardiopatías, pueden precipitar una crisis migrañosa. Los anticonceptivos orales con estrógenos también las favorecen.
4. Modere el alcohol. Cualquier bebida alcohólica puede causar una crisis, aunque más a menudo la provoca el vino tinto.
5. Seleccione los alimentos. Ciertas comidas y bebidas provocan dolor de cabeza: chocolate, cacao, vainilla, plátano, frutos secos, cítricos, quesos fermentados, nata, embutidos, pescados ahumados, cerveza, café, té y refrescos. Al igual que el queso, el vino tinto es rico en tiramina, una sustancia vasodilatadora que puede precipitar un ataque. También los favorecen algunas sustancias alimenticias como el glutamato (saborizante de la salsa de soja de la comida china), edulcorantes artificiales (por ejemplo, el ‘aspartamo’) y aditivos, como los nitritos, componentes de las salchichas, o los potenciadores de sabor de los alimentos enlatados, encurtidos y precocinados.
6. Tenga un antiemético siempre a mano. Las crisis de migraña severas suelen acompañarse de náuseas, vómitos o diarreas, los cuales dificultan la absorción de los medicamentos para el dolor de cabeza, restándoles eficacia. Para evitar estos desagradables y contraproducentes trastornos gastrointestinales, se emplean antieméticos: unos medicamentos que combaten esos problemas y deben tomarse apenas aparezca la migraña. Los más utilizados son la domperidona y la metoclopramida.
7. Alíviese con la digitopuntura. Esta técnica, adaptada de la acupuntura, ayuda a aliviar la jaqueca. Consiste en presionar, ante los primeros síntomas, durante dos y diez minutos, con la yema del dedo pulgar o el extremo romo de un lápiz, en el punto IG-4: en la palma de la mano, en el hueco que se forma entre la unión de los metacarpianos del índice y el pulgar.
8. Apúntese a la aromaterapia. Las esencias indicadas para el dolor de cabeza son las de romero, manzanilla, mejorana, menta y rosa, que pueden aplicarse sobre la zona afectada, respirar su vapor o tomarse en baños. Para ello hay que mezclar una gota de aceite esencial con una cucharada de aceite vegetal y verter diez gotas del producto en agua templada.
9. Emplee la música como terapia. Para aliviar el dolor, los expertos recomiendan escuchar música como la “Serenata” de Schubert, o el “Sueño de amor” de Liszt, o discos relajantes, que reproducen los sonidos de la Naturaleza: agua de una fuente o un río, oleaje marino, pájaros, viento suave. Lo mejor es elaborar una selección musical personalizada, con un musicoterapeuta.
10. Ante todo, relájese. Hay distintas técnicas para relajarse, que ayudan a mantener a raya los ataques, a aliviar el estrés, y a mejorar los efectos de los tratamientos. Dos de las más eficaces es el enfoque progresivo, mediante la cual se van relajando todas las partes del cuerpo concentrándose en una después de la otra, y el aflojamiento integral, que consiste en abandonarse física y mentalmente, poco a poco, en una posición cómoda.
11. Sumérjase en la calma. El baño alterno de pies es una solución sencilla para cortar un dolor de cabeza incipiente, al ayudar a derivar la sangre que congestiona la cabeza, hacia las extremidades. Consiste en introducir alternativamente los pies en un balde con agua caliente a unos 40 grados, al menos durante un minuto, y otro con agua ligeramente templada, hasta diez segundos, durante diez a veinte minutos.
12. Explore la fitoterapia. Algunas plantas medicinales tienen una considerable capacidad antimigrañosa. La matricaria ayuda a prevenir la jaqueca premenstrual. Otra planta muy útil para evitar las cefaleas, es el romero, que tiene una importante acción tonificadora de los vasos y la circulación.
13. Haga ejercicios con regularidad. La actividad física intensa puede favorece la aparición de las migrañas, pero practicar un ejercicio físico moderado, de forma regular, ayuda a prevenirlas y a reducir su frecuencia, debido a que la gimnasia libera sustancias llamadas endorfinas, que tienen poder analgésico, y también ayuda a regular el sueño.
14. Repose cuando llegue el dolor. Tanto si se toman o no medicamentos, las crisis son más fáciles de sobrellevar si se permanece acostada, en un cuarto silencioso y a oscuras. El dolor se agudiza con el movimiento, la luz y el ruido.
15. Duerma bien. No conviene dormir poco ni demasiado, tampoco trasnochar en exceso. Lo ideal es un horario regular. Acostarse unas horas en una habitación tranquila y oscura, alivia el dolor.