El último Jefe Mosco, Roberto Henry Clarence, con sus ministros. De pie James Cuthbert h., Piets y McCray. Sentados Charles Peterson, el jefe mosco y James Cuthbert padre. (LA PRENSA/Archivo/Cidca)

El memorial del senador Hogdson

Roberto Sánchez RamírezEspecial para LA [email protected] En 1935, el senador Horacio Hogdson, en nombre de los ciudadanos indios y criollos, presentó un Memorial ante el Congreso Nacional de Nicaragua. Era Presidente el Dr. Juan Bautista Sacasa. Publicamos una parte, el texto completo figura en la obra Historia de la Costa Atlántica del Dr. Germán Romero […]

Roberto Sánchez RamírezEspecial para LA [email protected]

En 1935, el senador Horacio Hogdson, en nombre de los ciudadanos indios y criollos, presentó un Memorial ante el Congreso Nacional de Nicaragua. Era Presidente el Dr. Juan Bautista Sacasa. Publicamos una parte, el texto completo figura en la obra Historia de la Costa Atlántica del Dr. Germán Romero Vargas, editada por el Cidca – UCA. Es lamentable que 68 años después muchos de los reclamos son valederos, basta con cambiar fechas y nombres.

EL MEMORIAL

“Al presentar el proyecto que envuelve este memorial para el desarrollo moral y material de este Departamento, que ha sido notablemente abandonado por todos los partidos políticos del país desde su reincorporación a la República por los últimos 41 años, esperamos que esa Honorable Asamblea tomará en cuenta nuestra justa posición y que escuchará con interés y paciencia nuestra exposición”.

“El Departamento de Zelaya no es una colonia, nunca fue conquistado por el gobierno de Nicaragua, sino que anteriormente a la Reincorporación había sido un pequeño Reino bajo el protectorado de la Gran Bretaña. Circunstancias políticas bien conocidas del mundo, trajeron nuestra unificación con el resto de la República, la cual se fortaleció por medio de la Convención Mosquitia, documento formulado por los oficiales de la Costa Indígena en la ciudad de Bluefields el 4 de diciembre de 1894. Los representantes de los indios mosquitos fueron traídos a Bluefields, mantenidos aislados y compelidos por los políticos a firmar esa Convención, sin que se les diera ocasión para consultar con sus consejos, a fin de que tuvieran la oportunidad de estudiar detenidamente los términos de la repetida Convención. Sin embargo, habiendo sido ratificada esa Convención por el Congreso Nacional el 23 de febrero de 1895, desde entonces vino a ser una Ley de este país”.

“Desde su Reincorporación a la República, este Departamento no ha hecho progreso en ningún sentido, por el contrario, ha retrocedido completamente; retroceso en el comercio, en la educación y en su desenvolvimiento social y moral, y este retroceso es tan alarmante que presagia un porvenir oscuro para esta región del Atlántico. Y es bueno recordar que cuando el gobierno de Nicaragua nos incorporó bajo su bandera, prometió encauzar nuestra vida por la senda del progreso y la civilización y de redimirnos de la esclavitud en que nos encontró, según dice la Convención Mosquitia, sin embargo, esto no se ha hecho, y por tal razón es que este pueblo solicita un nuevo modus vivendi, que nosotros creemos se puede asegurar dentro de los límites que señala la Convención Mosquitia. Creemos que la siguiente relación histórica merece exponerse, porque ella nos da razones apreciables y fuertes que robustecen la justicia de nuestra petición”.

“El Presidente Zelaya, sin otra razón que la de principiar a poner obstáculos al desenvolvimiento de ese Departamento, trasladó a la capital las entradas aduaneras que se invertían aquí, violando de esta manera la Convención Mosquitia. Además de esa flagrante violación, Zelaya concedió a sus amigos grandes cantidades de tierras, por medio de denuncias, acomodados a leyes dictadas ad hoc, sin tomar en cuenta los intereses del pueblo”.

“Esas grandes concesiones de tierra alcanzaron su máximun en el Distrito Punta Gorda, donde los terrenos de más valor fueron dados a personas del interior de la República en detrimento de los de esta Costa. El resultado actual es que los nativos del Departamento ahora no tienen terreno para sus trabajos de agricultura u otros fines. Esto demuestra que este Departamento ha sufrido grandes perjuicios en lugar de haberse beneficiado bajo el gobierno de Nicaragua, y por lo tanto nosotros sometemos a vuestro alto criterio las siguientes consideraciones”.

– “Desde la Reincorporación de la Mosquitia, pareciera que una sistemática destrucción económica de este Departamento ha sido llevada a efecto por el gobierno de Nicaragua. Antes de esta Reincorporación los indios mosquitos y criollos mantenían un comercio lucrativo y exterior con Europa y Estados Unidos”.

– “Los nativos de este Departamento poseían grandes establecimientos comerciales, líneas de vapores que llevaban bananos, maderas y cocos y muchos otros estaban interesados en diferentes industrias como las minas y pesca de tortugas. En aquel tiempo permanecían tres y cuatro barcos amarrados al muelle de El Bluff. Bien comprendemos que todo el mundo sufre ahora las angustias de las crisis económicas; pero esta destrucción del comercio de Bluefields viene desde antes de la crisis, el decaimiento paulatino se nota durante los últimos 41 años”.

– “Desde la Reincorporación de la Mosquitia aquí ha existido una destructiva explotación de los recursos naturales de este Departamento por concesionarios extranjeros que han operado en esta región, y astutos especuladores que han venido del interior de la República. Grandes empresas extranjeras que trabajaban en esta costa han violado las leyes del país de muchas maneras; esto ha sido especialmente notado en los cortes de maderas en donde los inspectores forestales eran sobornados para que no cumplieran con las obligaciones que las leyes imponían. Estos inspectores casi en su totalidad eran personas que nos mandaban del interior de la República. Ésta es una de las causas del decaimiento de la industria maderera porque en muchos lugares no fueron plantados los árboles para reponer los cortados”.

– “La destrucción del Departamento de Zelaya, es no sólo en su parte económica, sino que se manifiesta asimismo en el desenvolvimiento social, moral y educativo. Cuando el gobierno de Nicaragua llegó a esta región nos encontró no esclavos como dice la Convención, sino como un pueblo civilizado, con un buen sistema educacional basado en los métodos de la raza anglosajona. El gobierno nunca se ha preocupado para introducir a esta Costa un sistema moderno de educación”.

– “Otro error de nuestro gobierno en sus relaciones con este Departamento durante los últimos 40 años, es que no ha promovido el desarrollo del capital nacional, alentando a capitalistas y hombres de negocios del interior para que vengan a estas costas a tratar con nosotros. Sin embargo, hemos tenido una irrupción de astutos políticos y abogados inescrupulosos a quienes sólo les ha animado adquirir prestigio y riquezas”.

– “Este Departamento carece de buenos caminos, puertos modernos, de sistemas telefónicos y servicios adecuados de hospitales. Muchos departamentos del interior, especialmente Managua, Granada y León gozan de todos estos beneficios de una ciudad moderna, y sin embargo Bluefields no tiene nada “y produce la tercera parte de las ventas nacionales”.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Especial agradecimiento por el apoyo del Centro de Derechos Humanos, Ciudadanos y Autonómicos (Cedehca), a su Directora Ejecutiva, Lic. Miriam Hooker. Al Centro de Investigaciones y Documentación de la Costa Atlántica (Cidca – UCA), Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe de Nicaragua (Uraccan),Profesor Hugo Sujo Wilson. Expediente de Campos Azules del Dr. Eduardo Pérez Valle, Historia y Autonomía del Caribe Nicaragüense del Dr. Owyn Hodgson Blardford, colección de revista Wani, Historia de la Costa Atlántica del Dr. Germán Romero Vargas.

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