¿Qué representan las “protestas” estudiantiles?

Hugo Berríos Sá[email protected]

En los años setenta del siglo recién pasado, en León, la histórica Ciudad Universitaria, a las manifestaciones estudiantiles que salían a vociferar contra el capitalismo y el somocismo, agitadas por los eternos estudiantes del Año Básico de la UNAN, no se les permitía, atentar contra la propiedad pública ni privada. Hoy, los grupos estudiantiles de manifestantes se han tornado en turbas callejeras, agitadas por el Consejo Nacional de Universidades (CNU). para que ferozmente reclamen en nombre de los estudiantes el 6 por ciento del Presupuesto General de la República, casi mil millones de córdobas que los recibe el mismo CNU. Ciertamente, no se sabe cuánta de esta plata va para los verdaderos estudiantes, y cuánta se diluye en otros “rubros”.

Los miembros del CNU son los que deciden cómo gastar y distribuir esos millones y millones de córdobas. Pero, ¿quiénes son ellos? Los contribuyentes que aportamos esa plata necesitamos conocer el currículum de cada una de esas personas a quienes se les ha confiado tan delicada responsabilidad, para asegurarnos que tienen la preparación, capacidad e independencia requerida para manejar estos recursos públicos de manera eficiente y transparente, para beneficio del estudiantado y del país.

No se sabe cuánta de esa plata pasa del CNU a las universidades, y de aquí cuánto a los estudiantes y cuánto –en las estatales– al mantenimiento de sus instalaciones, porque muchas de ellas están en malas condiciones. Además, el profesorado no gana gran cosa y los estudiantes se quejan de que nunca hay suficiente para sus becas, dicen que les cobran por casi todos los servicios, o que no ingresaron por falta de fondos. Las universidades también reciben de los organismos internacionales distintos tipos de ayuda; no pagan electricidad, agua ni teléfono –lo que nos cuesta cien millones de córdobas más, anualmente–, e incluso alquilan sus instalaciones para distintas actividades ajenas a la misión académica. Entonces, ¿en qué se gasta toda la plata?

¿A quiénes, el CNU y estas universidades les rinden cuentas? ¿ha cumplido la Contraloría General de la República con su obligación de fiscalizar el uso de los recursos públicos que se le asignan al CNU? Las autoridades universitarias y específicamente el CNU tienen el deber de rendirnos cuentas del uso de estos fondos, públicamente, certificado por una firma de auditores independientes y de reconocida solvencia profesional, para también dilucidar las versiones de que muchos de ellos incluyen sus residencias y negocios particulares como parte del gasto universitario, para no pagar agua, luz ni teléfono. Y la Contraloría, como manda la ley debe poner a disposición del público el informe de auditoría especial, practicado a estas instituciones en relación al uso de los recursos del Estado, el año pasado.

Muchos nicaragüenses percibimos que los objetivos del 6 por ciento se están cumpliendo a medias. Pero siempre apoyaremos la aportación financiera del gobierno para nuestros estudiantes de escasos recursos, que irá aumentando a medida que el fisco vaya recogiendo más plata. Lo que sí tendremos que cambiar es la manera de canalizar los fondos asignados a las universidades públicas, y quizás lo más apropiado sea que los maneje una agencia gubernamental especializada, con la logística y tecnología adecuada y con la capacidad humana, técnica y profesional necesaria para que trabaje directamente con los estudiantes, a través de las universidades, a fin de que esos recursos sean administrados en forma fluida, eficiente y transparente.

Así podremos estar seguros que se beneficiará a una mucho mayor cantidad de estudiantes de los que actualmente se benefician a través del CNU.

El autor es administrador de empresas y licenciado en Finanzas.

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