- Cementerio General tomará medidas para evitar que los delincuentes sigan robando
Hilda Rosa Maradiaga C. [email protected]
En la entrada del Cementerio General, dos señores de mediana edad comentaban en voz alta y evidentemente disgustados, la desaparición de la cruz que formaba parte de la sepultura de su deudo.
No quisieron dar declaraciones y en sus rostros se notaba la indignación ante la sorpresa con que se encontraron ayer al visitar la tumba en la víspera del Día de los Difuntos.
Con la misma desagradable sorpresa se encuentran muchas personas al visitar las sepulturas de sus familiares en el Cementerio General. Suceden muchos robos y de cada diez solamente dos se logran esclarecer, indica Rigoberto Muñoz, administrador de ese campo santo, quien no detalló la cantidad de robos ocurridos en lo que va del año.
EXCESOS Y BRUJERÍAS
Sin embargo, los ladrones de placas de mármol, cristos decorados y macetas, no son los únicos que acechan en el cementerio. Estudiantes del Instituto Ramírez Goyena y Gaspar García Laviana, entran al lugar para “hacer actos inmorales” dentro. Todos aprovechan la hora de almuerzo de los vigilantes para entrar como visitantes.
“Nos tiene bastante preocupados la presencia de estudiantes”, dijo Muñoz, quien agregó que igualmente llega “gente inescrupulosa a buscar pequeñas osamentas para actos maléficos o de brujería”.
Hubo dos casos, hace aproximadamente dos meses, cuando capturaron a dos mískitos con tierra y osamentas. Ellos simulaban estar sembrando plantas y en realidad estaban cavando tumbas, y fueron atrapados porque había información previa del personal de vigilancia y limpieza, detalló.
Mateo Jarquín, ubicador y encargado de la atención al público en el Cementerio Oriental, indicó que ahí no se registran robos de piezas a las sepulturas, pero sí es utilizado como escondite por algunos ladrones del sector.
Indicó que falta el muro de los costados sur y este del cementerio, donde solamente hay mallas por lo que “ahí cualquiera se mete subiendo el muro o por los hoyos de la malla. “Hemos agarrado a algunos ladrones y los mandamos a la Policía, pero más no podemos hacer”, precisó.
INVERSIÓN CONTRA ROBOS
El Cementerio General es vigilado por diez custodios, quienes no están en condiciones de evitar los robos, por la falta de iluminación y vallas.
La Alcaldía de Managua invertirá casi cinco millones de córdobas en una primera fase de mejoras, que consiste en la construcción de 600 metros lineales de muro perimetral, 600 metros de recarpeteo e iluminación total del cementerio. A partir de hoy estarán funcionando 42 luminarias.
La iluminación y construcción del muro en la parte sur fueron priorizados precisamente para tratar de controlar totalmente el problema de los actos vandálicos ocurridos en este año, según Muñoz.
Las autoridades consideran que probablemente se trate de una red que funcionaba hace dos años robando piezas del camposanto para trasladarlas a cementerios del occidente y que fue desarticulada en ese entonces.
De momento, “estamos incrementando la vigilancia, tenemos control de la gente que está entrando y con el cementerio iluminado el índice delictivo podría bajar casi en un 90 por ciento”, aseguró el administrador.
VENTAS MALAS
Sólo en el Cementerio General se espera la asistencia de 350 mil personas. Y con la esperanza de aprovechar la efeméride, personas de los pueblos viajan hasta la capital para ofrecer sus servicios de limpieza, sin embargo, este año no ha sido tan bueno para ellos.
Aníbal Orozco, quien esperaba que alguien lo contratara en la entrada del camposanto, dijo que vino desde el viernes de Ciudad Darío, junto a diez compañeros más. Ellos se hospedan en casas de amigos o familiares durante los tres días y limpian a precios que van desde 10 hasta 20 córdobas.
Pero en los cuatro años que Orozco lleva limpiando sepulturas capitalinas para esta fecha, nunca le había ido tan mal. “Prefieren limpiar ellos mismos, el año pasado me gané 200 córdobas, pero ahora sólo le he ayudado a limpiar a un viejito que me dio cinco pesos”, lamentó.
En el Cementerio Oriental, ayer al mediodía, había más hombres y niños ofreciendo limpiar sepulturas, que familiares de deudos. Geovany y Juan Antonio Manzanares, también originarios de Darío, dijeron que apenas habían limpiado tres tumbas en todo el día. “Está palmado”, confirmó Donald José Olivas.
Mientras que las vendedoras de flores balanceaban las ventas entre buenas y malas, con la esperanza de que el día de hoy les dejará mejores ganancias. La señora María López dijo que para obtener ganancias deben “buscar la facilidad de pago de los clientes, brindándoles opciones de ramos baratos”.
María Elena López, quien lleva 45 años vendiendo flores en la entrada del Cementerio General, indicó que las ventas están bajas con respecto a otros años, pero no pierde la fe de que hoy sea un mejor día.
Kenia Lootz, vendedora de arreglos florales, gaseosas y cervezas frente al Cementerio Oriental, coincidió en que “las ventas están palmadas”.
Explicó que por primera vez los comerciantes del Mercado Periférico cuentan con el apoyo de la gerencia del mismo y de las empresas de bebidas gaseosas y cervezas para apoyarlos con toldos.