Xiomara Ramírez, en una cama del Hospital Victoria Motta, de Jinotega, tras sufrir la amputación de su pierna izquierda, por una mina que estaba en su bodega de granos. (LA PRENSA/F. LARIOS)

Mina le cercena la pierna izquierda

Luis Alemán Saballos [email protected] Una mina que se encontraba en el interior de una bodega propiedad de la señora Xiomara Ramírez, le cercenó totalmente su pierna izquierda y provocó lesiones en otras partes del cuerpo, al pisarla accidentalmente. El hecho ocurrió el pasado ocho de octubre, en la comarca La Brellera, jurisdicción de Pantasma, Jinotega, […]

Luis Alemán Saballos [email protected]

Una mina que se encontraba en el interior de una bodega propiedad de la señora Xiomara Ramírez, le cercenó totalmente su pierna izquierda y provocó lesiones en otras partes del cuerpo, al pisarla accidentalmente.

El hecho ocurrió el pasado ocho de octubre, en la comarca La Brellera, jurisdicción de Pantasma, Jinotega, cerca de las 3:00 p.m., cuando Ramírez en compañía de su cocinera, la señora Tránsito Cruz, de 29 años, buscaban unos guineos para preparar la cena.

“Yo llegué con mi cocinera a la bodega a buscar los guineos, cuando quise regresar, algo me lanzó por los aires y cuando vi, ya no tenía mi pie izquierdo”, recuerda la señora Ramírez, quien convalece en la Sala de Ortopedia del Hospital Victoria Motta, de Jinotega.

Además de la pérdida de la pierna izquierda, Ramírez también sufrió una herida en su brazo izquierdo, perdiendo parte de su piel, mientras en su pie derecho la explosión le dejó los huesos al descubierto.

Mientras tanto, la cocinera sufrió lesiones de charneles en todo el cuerpo y fue lanzada por la onda expansiva a varios metros de distancia.

La capitana Martha Duarte, de la Comisaría de la Mujer, afirmó que el caso está en investigación, pero hasta ahora no hay muchos detalles.

“Yo no se qué pudo ocurrir, para mí que alguien se metió a la bodega y mal intencionadamente dejó esa cosa para que nos explotara”, relató Ramírez a LA PRENSA, en su lecho de enferma.

Afirmó que la zona donde vive con su familia, no sufrió mucho la actividad bélica de los años 80, por lo que no se explica qué pudo haber ocurrido, ni cómo la mina pudo llegar hasta su bodega.

El doctor Ramón Rivera, ortopedista del Hospital Victoria Motta, de Jinotega, relató que el estado de Ramírez es estable y su recuperación avanza, pero necesita unos medicamentos que funcionarios de la OEA prometieron donar, pero hasta la fecha no aparecen.

“Tiene un pronóstico estable”, dijo el médico, al comentar la recuperación de Ramírez, quien tendrá que usar una prótesis para poder volver a caminar.

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