“Esta es una batalla en una guerra mucho más grande”

A pocas horas de la gran Convención liberal convocada para defenestrar al actual Ministro de Hacienda y Crédito Público y hasta hoy suspendido tercer vicepresidente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Eduardo Montealegre, éste parece tranquilo y confiado en que la misma será “una pequeña batalla” en lo que califica como “la gran guerra” para democratizar […]

  • A pocas horas de la gran Convención liberal convocada para defenestrar al actual Ministro de Hacienda y Crédito Público y hasta hoy suspendido tercer vicepresidente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Eduardo Montealegre, éste parece tranquilo y confiado en que la misma será “una pequeña batalla” en lo que califica como “la gran guerra” para democratizar e institucionalizar a esa agrupación política y al país.

Juan José Lacayo [email protected]

Es difícil entrevistar a Eduardo Montealegre porque responde sin responder, en un lenguaje que se confunde entre lo diplomático y lo político, sin definir su posición sobre un tema específico. Ex banquero, ex Ministro de Relaciones Exteriores y ex Secretario de la Presidencia durante el gobierno de Arnoldo Alemán y actual Ministro de Hacienda y Crédito Público del presidente Enrique Bolaños, Montealegre está en la mira del ala dura afín al ex presidente Arnoldo Alemán, para eliminarlo de las estructuras de la dirección del PLC. Y no solamente eso, quizás hasta para expulsarlo de esa fuerza política que a juicio de algunos se está desmoronando tras el encarcelamiento de su principal líder y la división interna que sacude sus filas.

Montealegre es considerado, según las últimas encuestas, como el candidato liberal con mayores perspectivas en las próximas elecciones presidenciales.

Detrás de la conspiración contra Montealegre se perfilan como sus principales ejecutoras, la esposa y las hijas de Arnoldo Alemán, las cuales poco a poco están asumiendo un mayor control del partido liberal, cumpliendo instrucciones del ex gobernante.

Pero Montealegre luce tranquilo cuando analiza las perspectivas de la Convención, parece que no le asustan los tambores de guerra, ni los cuchillos largos, ni las guillotinas que han anunciado sus adversarios políticos para “decapitarlo” del PLC. Aún ayer Montealegre no precisaba si asistiría o no a la Convención, pero parece confiado en que saldrá ileso de esa batalla.

Los liberales arnoldistas le reclaman a Montealegre que se defina, que renuncie a su cargo de ministro del gobierno de Enrique Bolaños o que renuncie a su militancia en el PLC.

“Si alguien está bien definido es Eduardo Montealegre: soy liberal, he sido liberal y seguiré siendo liberal”, responde.

—¿Cuál es su pronóstico y qué espera de la Convención?

—Siempre lo mencioné que pensaba de que la Convención era un poco precipitada, de que las posiciones de algunos miembros han sido precipitadas, y siempre pienso que toda Convención que da las apariencias de hacerse para excluir y eliminar, tiende a dividir.

—¿Esa es solamente una percepción personal o es real?

—Bueno, si vemos la historia de Nicaragua, no sólo en el partido liberal, los conservadores, aún el mismo Frente Sandinista, cuando ha pasado eso se han dividido. Yo creo que todos los que puedan tener un poquito de memoria pueden recordar las convenciones de los años 60 en el Partido Liberal, también en el Partido Conservador, en el 90 con el Frente Sandinista, también hubo divisiones. Y lo que necesitamos es que los partidos se fortalezcan no que se dividan.

—¿En este caso usted percibe alguna intencionalidad para que la Convención sea excluyente?

—Yo sólo digo lo que dicen. Lo que oigo. Vamos a ver, la realidad, la vamos a conocer todos los nicaragüenses el domingo.

—¿Pero cómo lo percibe usted?

—Es difícil en este momento, pero creo que cuando presentan listas ya hechas, que supuestamente recogen el consenso, tienden, por lo menos a ser cuestionadas o a causar ciertas sospechas.

—¿Qué ocurrirá si usted es expulsado de su cargo directivo o en última instancia del mismo PLC?

—Yo creo que sería un error, un error, expulsarme del partido. No creo que eso sea algo que le convenga al partido, ni que le convenga a Nicaragua. Más bien lo que debemos de tratar como liberales es sumar y no restar. Y que vayamos poco a poco construyendo la transición hacia la institucionalización del partido.

En su momento fue necesaria la personalidad de un líder fuerte que tuviera la visión, el tesón de construir el partido. Pero aquellos partidos que se hacen instituciones son los que perduran. Yo creo que la alternabilidad es el camino más seguro para asegurar e institucionalizar la estabilidad, de lo contrario vamos a tener siempre el mismo problema en Nicaragua, por los intereses individualistas, siempre se acaban formando una cantidad de partidos en lugar de crear instituciones.

—Los liberales de línea dura le cuestionan que usted no se ha definido, si está con el PLC o si está con el Gobierno, otros dicen que mantiene una actitud timorata, ¿es esto una virtud o un defecto?

—Si mal no recuerdo, el partido liberal fue el que llevó al entonces candidato Enrique Bolaños a la Presidencia. Yo llegué como su Ministro de Hacienda, como liberal, siempre he sido liberal y voy a seguir siendo liberal. (Se cuestiona) que estoy en el Gobierno en este momento, pues yo creo sinceramente que Nicaragua debe estar por encima de cualquier decisión partidaria o política, yo me siento que tengo una responsabilidad, sé que no soy el único que la puede hacer, sin embargo, hasta el momento he estado trabajando en lo que se asignó, la responsabilidad que me dieron, que el mismo partido me pidió que aceptara. Y el trabajo está por concluirse en esta primera etapa, por lo tanto, me parece, estoy tratando de poner mi grano de arena para que tengamos una mejor Nicaragua.

Y por lo tanto, si ahora el partido dice “tenés que salirte”, me parece que no es apropiado y si yo hago un buen trabajo para Nicaragua, para todos los nicaragüenses, yo voy a estar haciendo un buen trabajo para los liberales.

—Pero llegará el momento en que tendrá que definirse, ¿no ha llegado ese momento?

—Pero cuando dice definirme ¿en qué? ¿Definirme en que deje el Gobierno? Todas las posiciones en los gobiernos son transitorias. El que crea que está en una posición del Gobierno y que es permanente está totalmente equivocado. Quedemos muy claros, yo no estoy en el Gobierno por el salario, ni por cualquier ganancia de dinero. No llegué al Gobierno para eso, llegué para ayudar y cooperar con Nicaragua. Si alguien cree que yo no estoy haciendo un buen trabajo pues yo inmediatamente dejaría de estar en el Gobierno.

Obviamente, el Presidente de la República es el que pone y el que quita a los ministros, no es una posición como en otros países, donde todos los ministros son miembros del Parlamento, no tenemos ese régimen aquí. Por lo tanto, si alguien está bien definido desde el principio es Eduardo Montealegre. Soy liberal, he sido liberal, voy a ser liberal en el futuro y estoy trabajando para Nicaragua en beneficio de todos los nicaragüenses. Muchos o la gran mayoría de los cuales son de filosofía liberal.

—Se asegura que los sectores arnoldistas están preparando los cuchillos largos y hasta guillotinas para decapitarlo de su cargo, ¿para usted ésta no es una prueba de fuego?

—Yo creo que el tema aquí no es si Eduardo Montealegre se queda o no se queda en el comité ejecutivo del partido, me parece a mí que eso es secundario. El tema es que si se fortalece o no se fortalece el liberalismo, que si se une o divide el liberalismo. Ése para mí es el tema fundamental.

Uno tiene que ajustarse a las circunstancias y no solamente por estar en el comité ejecutivo es más o es menos liberal. Inclusive podrían algunos pensar que hay algunos que no son liberales. Sin embargo, me parece que hay que trabajar para crear una nueva visión, inyectar sangre nueva, ideas nuevas que engrandezcan al liberalismo y no lo disminuyan. Porque el liberalismo y los liberales tenemos una responsabilidad con Nicaragua, junto a otras fuerzas políticas que piensan que en este país la libertad de expresión, la libertad de empresa, es lo que va a generar riquezas a Nicaragua y ésa es la mejor manera de luchar contra la pobreza que hemos vivido en el pasado.

El liberalismo junto con otras fuerzas tenemos que luchar por eso y lo que nos embarquemos en esa meta creo que al final vamos a salir triunfantes en beneficio de los más pobres y más necesitados de este país. Por eso es que estoy trabajando en el Gobierno, por eso es que me he metido a cuestiones políticas y partidarias, para trabajar y luchar por los más pobres y necesitados de este país.

—¿Ha pensado postularse a algún cargo de elección popular por el PLC o por otro partido político?

—Yo creo que ahora es un poco temprano para andar hablando de eso. He escuchado a mucha gente que me pide que no abandone el partido, convencionales me han llamado que están dispuestos a apoyarme, dispuestos a trabajar conmigo en beneficio de toda Nicaragua, pero me parece que estar hablando de candidaturas es muy temprano todavía, faltan tres años, muchas cosas pueden pasar.

Esta Convención es una pequeña batalla, dentro de una guerra mucho más grande que todos los nicaragüenses tenemos que dar que es la lucha por la democratización e institucionalización del país, que pasa por la democratización y la institucionalización de los partidos políticos.

—En un caso se separe de la política ¿qué planes tiene?

—No pienso en este momento separarme de mis actividades partidarias. Yo he platicado con convencionales del partido, presidentes departamentales y con miembros del CEN y lo que me piden es que no lo haga, que siga trabajando, que no me separe. Se podrá perder una pequeña batalla, pero la guerra no se va a perder. La guerra tiene que ser dada para asegurarnos de que tengamos menos pobreza en este país, de que mantengamos la libertad de prensa, la libertad de escogencia, la libertad individual…

“PLANCHA” DE ALEMÁN ESTÁ LISTA

Fuentes del PLC han confirmado que el ex mandatario Arnoldo Alemán y sus seguidores ya tienen lista una “plancha” para sustituir en la Convención de mañana a los 18 miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de ese partido.

Si bien se baraja la posibilidad de reelegir al actual presidente del CEN, Jorge Castillo Quant, al menos ya tienen listo al posible sustituto de Montealegre, el diputado liberal Maximino Rodríguez.

Aún está pendiente si la votación de los 535 convencionales en la Convención es secreta o a mano alzada, aunque Montealegre se inclina por la primera opción, lo que a juicio de los disidentes del arnoldismo, es una posibilidad remota.

Según se desprende de declaraciones públicas de líderes del arnoldismo, ya está decidida la defenestración de Eduardo Montealegre del CEN. Está por verse si sus adversarios políticos van más allá y lo expulsan definitivamente de esa organización partidaria.

Partidos bajo control familiar condenados al fracaso

A juicio de Eduardo Montealegre el control familiar que podría ejercer desde su prisión el ex presidente Arnoldo Alemán, su esposa María Fernanda Flores y sus hijas María Dolores y María Alejandra, sería perjudicial para el Partido Liberal Constitucionalista.

Aunque Montealegre atribuye la injerencia en las actividades partidarias de la esposa y las hijas de Alemán, a un interés comprensible por lograr la libertad del ex mandatario, desestima que las mismas puedan desplazar al potencial liderazgo con el cual cuenta esa organización política.

—¿Qué opina del control que ejerce la familia del ex presidente Alemán dentro del PLC?

—Bueno, yo creo que lo que tenemos que hacer es trabajar en la institucionalización del partido. Todos los partidos que se quedan reducidos al control de un pequeño grupo de personas, sean familiares o no sean familiares, tienden a desvanecerse. Yo creo profundamente en la institucionalización, creo profundamente en que es la democracia y haciendo esa democracia a través de los procesos democráticos, lo que fortalece a los partidos.

—Se señala que la esposa y las hijas del doctor Alemán adquieren cada vez mayor control del PLC, ¿cómo ve ese fenómeno, eso ayuda a la institucionalización del partido?

—Ellas están trabajando principalmente, como es lógico pensar, que la esposa del doctor Alemán trabaje por liberar al doctor Alemán. Sin embargo, yo creo que en el partido hay un gran número de personas valiosas, hombres y mujeres valiosos, que pueden contribuir, han contribuido y van a continuar contribuyendo al partido.

—¿Y cuál es su relación personal con el doctor Alemán?

—La relación… yo conozco al doctor Alemán desde mucho antes de que él se metiera en política. Él era director jurídico de Indesa, su hermano Agustín era director jurídico de La Financiera, y en lo personal lo he conocido desde hace mucho tiempo. Él me pidió que ayudara a Nicaragua en su gobierno y creo que hice un buen trabajo. Conozco a sus hijas, tengo amistad con sus hijas, pero opinamos distinto en algunas cosas, como es normal y como es de liberal, hay libertad de pensamiento.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí