Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/TRIÁNGULO [email protected]
Uno de los obreros hizo lo que había visto en una película, y una tragedia de ficción se le volvió realidad.
Después de 21 horas de excavar sin cesar, a las 10 de la mañana de ayer las cuadrillas de auxilio de la empresa minera Hemco, de Bonanza, lograron rescatar a los cuatro obreros que estaban atrapados desde el jueves en una galería subterránea de la mina El Capitán.
Dimas Lackwood Blandón, de 29 años; José Dolores Lucas Flores, de 29; Fernando Carmona Chavarría, de 21, y Kent Thomas Brisley, de 25, son los sobrevivientes del derrumbe que se produjo cuando colapsó un tobogán de madera que sirve para sacar el concentrado de rocas, de donde extraen el oro.
Los cuatro mineros están en buen estado de salud y se mantienen bajo supervisión médica en la clínica de la mina.
La gerencia de Hemco informó que la mina El Capitán, cinco kilómetros al noroeste de Bonanza, tiene cinco galerías subterráneas principales y en una de ellas, a 955 pies sobre el nivel del mar y a 50 metros de profundidad, se produjo el accidente.
Una estructura de madera conocida como “chute” (tobogán), que sirve para extraer el mineral quebrado, se atascó con rocas grandes y, como suelen hacer, la dinamitaron, pero la explosión destruyó la estructura y provocó el derrumbe que atrapó a los cuatro mineros.
Para rescatarlos, colocaron andamios de vigas de madera y tubos metálicos, para impedir que se produjeran nuevos derrumbes que pusieran en peligro a las cuadrillas de rescate y a los trabajadores atrapados. Después excavaron el área destruida.
FICCIÓN SE LE HIZO REALIDAD
Mientras se recupera de la tensión causada por las 21 horas de confinamiento en las entrañas de la tierra, Kent Thomas relató que hace una semana vio una película que trataba el drama de varios obreros que construian un túnel, por donde pasaría un tren subterráneo, y quedaron atrapados al producirse un alud de rocas.
“En el momento que quedamos aislados le dije a mis compañeros que conserváramos la calma, y decidí despegar un tubo de suministro de agua, tal como hicieron en la película y lo metí a través del montón de piedras que atascaba la salida”, dijo Thomas.
“A los quince minutos nos estaban hablando por ese tubo y nos dimos cuenta que trataban de rescatarnos. Por ahí mismo enviamos saludos a nuestra familia y recibimos aire fresco, agua y alimentos de la misma forma que hicieron en la película que vi en la televisión”, comentó emocionado.
Dimas Lackwood, otro sobreviviente, asegura que nació para ser minero y que no teme volver a descender al centro de la tierra a buscar oro.