El cuerpo de Luz de la Concepción Solís Padilla quedó tendido en el patio de la vecindad donde habitaba desde hace tres meses. (LA PRENSA/A. Huls)

Asesinan a embarazada por un par de botas

De varias puñaladas un hombre segó la vida de una mujer que llevaba en sus entrañas un hijo de cuatro meses “¡Pégueme, pégueme, pues! Usted me va a comprobar, cómo es que yo le robé esas sus botas”, fueron las últimas palabras de la víctima Elízabeth Romero [email protected] La mirada inocente de cuatro niños, entre […]

  • De varias puñaladas un hombre segó la vida de una mujer que llevaba en sus entrañas un hijo de cuatro meses
  • “¡Pégueme, pégueme, pues! Usted me va a comprobar, cómo es que
    yo le robé esas sus botas”, fueron las últimas palabras de la víctima

Elízabeth Romero [email protected]

La mirada inocente de cuatro niños, entre ellos un pequeño de dos años y medio, hijo de la víctima, fueron mudos testigos de un hecho sangriento ocurrido al mediodía de ayer, en una humilde vecindad ubicada en el barrio Ayapal. Una mujer, con cuatro meses de embarazo, fue muerta a sangre fría, de tres estocadas, por un vecino de cuartería que le reclamaba un par de botas que supuestamente le fueron robadas.

El victimario fue identificado como Juan Padilla Ortiz, de 49 años, quien le atribuía a la víctima, Luz de la Concepción Solís Jarquín de 26 años, el robo de sus zapatos. La discusión verbal la terminó Padilla al sacar un cuchillo que hundió en la humanidad de la joven mujer, a la altura de la yugular.

“Me pegó con dos candados en el pecho, yo le dije que no entrara a golpearme. Tuve que poner la mano”, fue la primera versión del homicida a los periodistas, momentos después de ser arrestado por una patrulla policial.

Ivania Sequeira Sánchez, de 26 años, comentó que la víctima se encontraba viendo televisión en su cuarto, cuando Padilla la llamó para reclamarle por la pérdida de sus botas y otras pertenencias.

“Cuando me salí, los miré discutir, miré que él le quiso pegar a ella. Ella le dijo: ¡Pégueme, pégueme, pues! Usted me va a comprobar cómo es que yo le robé esas sus botas”, relató Sequeira, tras señalar que la muchacha se armó de un candado y amenazó con golpear a su acusador.

“Él le quiso pegar a ella, ella se quiso defender con un candado, entonces él vino, sacó el cuchillo y se le fue encima”, relató la vecina. Sequeira aseguró que gritaba “déjela, no se comprometa”, pero el hombre parecía no escuchar y más bien asestó otras dos estocadas en el abdomen que terminaron de segarle la vida a la joven.

“Él no dejó que la sacaran. Yo sólo miré cuando ella voló el poco de sangre y la miré que se estaba desangrando… Yo les decía, ayúdenla, ayúdenla, llamen a una ambulancia, pero él estaba armado con ese cuchillo. Él la hirió dos veces más, yo le dije que la dejara y no quiso, yo no me podía meter, me podía afectar a mí también”, relató la mujer.

PLEITO VIEJO

Desde el pasado viernes, Juan Padilla Ortiz acudió al cuartucho de la vecindad donde habitaba, para acusar a la muchacha Luz de la Concepción Solís y a su cónyuge Javier Antonio Treminio Robles, de haberle robado la cartera con 380 córdobas y el par de botas. Y aunque éstos insistieron en su inocencia, no les creyó.

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