- “Acusación es irresponsable y sin fundamento”, dice embajador
AP, EFE
CARACAS.- El Embajador de Estados Unidos en Caracas, Charles Shapiro, negó el jueves las denuncias hechas por congresistas oficialistas venezolanos que acusaron a la agencia de inteligencia CIA de estar promoviendo un plan terrorista para derrocar al presidente Hugo Chávez.
“Estoy convencido de que el señalamiento no es cierto. No tiene fundamento’’, dijo Shapiro al arribar al Congreso para reunirse con el congresista oficialista Nicolás Maduro para conocer más detalles sobre su denuncia.
El diplomático declaró a la prensa que acudió a la sede de la Asamblea Nacional “para tratar de entender lo que dijo (Maduro), porque no tiene nada de verdad’’.
“Los esfuerzos por desviar la opinión pública venezolana haciendo denuncias falsas no servirán ni al gobierno o la gente en Venezuela en la búsqueda de una solución constitucional, democrática, pacífica y electoral a la crisis en su país’’, dijo Adam Ereli, vocero del Departamento de Estado, al rechazar los señalamientos contra la CIA.
“Las acusaciones son irresponsables y completamente sin fundamento’’, agregó el funcionario. Explicó que la empresa Wackenhut, que ha sido mencionada como la compañía encubierta que estaría usando la CIA en Venezuela, es una empresa privada que da asesoría en materia de seguridad a corporaciones y gobiernos en todo el mundo.
Los congresistas estadounidenses Cass Ballenger, William Delahunt y Gregory Meeks, que iniciaron el jueves una visita de 24 horas a la capital, desestimaron la denuncia sobre las supuestas actuaciones de la CIA en Venezuela.
“He hablado con miembros de mi gobierno y de la CIA, y he salido de esas conversaciones con la certidumbre total que la época en que la CIA socavaba gobiernos ya ha pasado’’, dijo Meeks en rueda de prensa.
Maduro presentó el miércoles en rueda de prensa un vídeo en el que aparecen dos hombres, que se identifican como supuestos miembros de la CIA, conversando con un grupo de personas en un salón y dándoles un entrenamiento de inteligencia.
IGLESIA COMPARA A CHÁVEZ CON NAZIS Y SANDINISTAS
El presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, monseñor Baltasar Porras, igualó al gobierno del presidente Hugo Chávez con el nazismo, el fascismo y el franquismo, y también con procesos políticos en Nicaragua y Bolivia.
“El esquema de lo que está pasando aquí no es nada nuevo, responde a un libreto escrito desde hace mucho tiempo. Ver lo que está pasando en Venezuela (es ver) la mentalidad alemana con el nazismo, con los italianos con el fascismo, en los españoles con el franquismo”, declaró a la cadena privada de televisión Globovisión.
El también obispo del Estado de Mérida encontró similitudes entre el nazismo y el “chavismo” en cuanto a campañas de “propaganda, estrategias, la intención de desprestigiar las instituciones, las acusaciones y los infundios”.
También recalcó que “este libreto es igual al nicaragüense con los sandinistas, al de Cuba y también al que en estos momentos se observa en Bolivia, donde Evo Morales (el líder cocalero) acusa a cardenales y religiosos”.
Porras subrayó que su oposición al gobierno es moral y no política, y calificó como “una falacia la existencia de muchos padres a favor del ‘chavismo’”, aunque admitió que en el primer mandato de Chávez (1999-2000) “había ilusión” entre los sacerdotes.
Desde que Porras intensificó el mes pasado sus arremetidas verbales contra Chávez, el gobernante y otros funcionarios han repetido que el prelado es indigno de llevar la sotana y lo han acusado de estar al servicio “del golpismo” contra la “revolución bolivariana”, como denominan la gestión presidencial.
RABIA CONTRA LA CIDH
El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció ayer que denunciará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIHD) en todas cumbres presidenciales a las que asista en el futuro, por “haberse puesto al lado de la delincuencia”.
“Adelanto que a esta tristemente famosísima, célebre y cínica comisión de falsedades, la voy a empezar a denunciar ante el mundo por haberse puesto al lado de la delincuencia”, al dictar medidas cautelares a favor de “una televisora golpista que tenemos aquí”, dijo al inaugurar un foro internacional de medios comunitarios.
Aludió así a la exigencia que recibió de esa instancia de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que devuelva las microondas que su gobierno incautó recientemente a la estación privada Globovisión, por operarlas, presuntamente, sin autorización legal.