- Avión de Iberia tuvo que cancelar un vuelo tras chocar con ave
- Los basureros que rodean el aeropuerto atraen a muchos zopilotes
Ary Neil Pantoja [email protected]
Los últimos incidentes ocurridos entre aves –principalmente zopilotes– y los aviones que a diario aterrizan y despegan del Aeropuerto Internacional de Managua, obligaron a las autoridades a lanzar un S.O.S para buscar una solución al problema, y que, además, garantice la protección al medioambiente.
El gerente de Servicios Aeroportuarios, Antonio Arellano, confirmó que uno de los graves problemas que afronta la terminal aérea de Managua es el vuelo constante de aves sobre la pista, poniendo en riesgo los aterrizajes y despegues de las aeronaves.
Las aves son atraídas por los cultivos y basureros aledaños al aeropuerto internacional, provocando un tráfico congestionado de plumíferos que atraviesan la pista de la terminal aérea y han provocado daños cuantiosos cuando, en su vuelo, se estrellan contra las aeronaves que aterrizan o despegan.
Los zopilotes, dijo, sobrevuelan la pista en busca de pequeños animales muertos, como conejos y otros, que aparecen con frecuencia sobre la pista de aterrizaje y despegue, interponiéndose en el paso de los aviones.
Los incidentes, aseguró, ya han sido varios y el último se registró en septiembre pasado cuando un avión de Iberia fue impactado por un ave, lo que obligó a la cancelación del vuelo.
BASUREROS Y CULTIVOS LOS ATRAEN
Arellano explicó que los cultivos ubicados en los alrededores del aeropuerto también atraen a otra gran cantidad de aves, que cruzan constantemente la pista, provocando los incidentes ya señalados y que hasta el momento no han provocado desastres de mayor magnitud, excepto los retrasos en las salidas o cancelaciones de vuelos.
Los basureros aledaños a la pista son otro problema, señaló, porque atraen a los zopilotes que buscan alimentos, interfiriendo en los vuelos de llegada y salida. Las personas que escarban en la basura también atraen a los ya mencionado zopilotes y otras aves de rapiña, que abundan en el lugar, alterando totalmente los itinerarios de vuelo.
Hace algunos años, según Arellano, en los alrededores del aeropuerto había 14 basureros, pero ese número disminuyó. “No obstante, los basureros que han quedado se han hecho más grandes”, enfatizó.
Según el funcionario, las personas que han hecho un mercado a la entrada de la Zona Franca Las Mercedes, son las responsables de uno de los basureros.
BUSCAN SOLUCIÓN
Arellano señala que el problema ha venido en aumento desde hace tres años, y en busca de una solución el pasado viernes 17 de octubre expuso la situación a una comitiva de la Universidad Nacional Agraria (UNA), que incluyó al rector Telémaco Talavera, decanos de las facultades, directores, jefes de departamentos, docentes y estudiantes.
El objetivo de la exposición era buscar una solución conjunta al tratamiento de los cultivos y las aves, con lo que el rector de la UNA estuvo de acuerdo.
LOS ATRASOS
En noviembre del 2002 cancelaron un vuelo de la aerolínea panameña Copa, debido a que un ave se estrelló en la parte delantera, propiamente en la punta. “El vuelo lo cancelaron porque el golpe del ave le provocó tal daño al avión, que no tenía posibilidad de volar, era muy riesgoso”, dijo Antonio Arellano, gerente de Servicios Aeroportuarios.
Ese mismo mes y en otro vuelo de Copa, un ave impactó en el ala derecha del avión, provocando un retraso de más de media hora, “porque había que probar todos los instrumentos de vuelo, asegurándose de que no había ninguna posibilidad de daño que se vaya a dar en el vuelo”.
En abril del 2003 se canceló otro vuelo de Copa, debido a que un ave golpeo la nariz de la aeronave; mientras que otro vuelo tuvo un retraso de hora y media en ese mismo mes y de la misma compañía.
En agosto del 2003 un avión de TACA también fue impactado por un zopilote. El último incidente fue en septiembre, cuando un avión de Iberia fue impactado por un ave, lo que provocó la cancelación del vuelo.
HUESOS DAÑINOS
El mayor peligro es que las aves sean absorbidas por las turbinas del avión. Cuando son aves menores, las pulveriza, disminuyendo el riesgo. “Pero los huesos del zopilote son duros, entonces al meterse en las turbinas, las daña”, explicó Antonio Arellano, funcionario del aeropuerto. En estos casos, es necesario cambiar todas las piezas dañadas, para que el avión pueda volver a volar.