- La llevaron por montes al país del sur hace cuatro años y ahora está refugiada en el Consulado nicaragüense de Los Chiles
- LA PRENSA encontró a su mamá
en Nicaragua y ésta asegura que
un hombre le robó a la niña en
una hacienda de Jinotega
Douglas Carcache [email protected]
LOS CHILES, COSTA RICA.- A mediados de septiembre, Jessenia Ordóñez intentaba cruzar sola de Costa Rica a Nicaragua, por una zona montañosa, pero el miedo la detuvo y optó por entregarse a la Guardia Civil.
Ella dice que acaba de cumplir 15 años de edad y que entró a Costa Rica hace cuatro años, por montes. Carece de documentos y la mayor parte del tiempo la pasó en una casa del cantón Pérez Zeledón, cerca de San José, capital costarricense.
Jessenia, quien permanece en el consulado de Nicaragua en Los Chiles desde el 18 de septiembre pasado, guarda silencio ante algunas preguntas. Recuerda que salió de Nicaragua a los once años, de la hacienda Santa Marta, con un grupo de personas que no quiso identificar.
¿Supo tu mamá que te venías? “No”, respondió. ¿Quiénes te trajeron? Se mantuvo en silencio y sólo volvió a ver a la agente consular nicaragüense Julieta Gómez, como esperando una señal.
“Me hace falta mi mamá”, afirmó cuando le preguntamos por qué intentaba cruzar sola la frontera, por una zona bastante peligrosa.
Cuenta que en Pérez Zeledón trabajó en una casa, ayudando a una señora en labores domésticas. Allí mismo vivió dos años y después se fue a recoger café a las fincas de la región, pero volvió a la casa de Pérez Zeledón.
Por la historia que cuenta, Jessenia fue criada por sus abuelos, a los que identificó como José Antonio Ordóñez Angulo y María Enriqueta Ortega Morales, una familia a la que conocen como “los Angulo” en la zona de El Madroño, entre Tipitapa y Ciudad Darío, en Nicaragua.
Julieta Gómez afirma que son frecuentes los casos de niños nicaragüenses que entran a Costa Rica indocumentados y sin sus padres. “Los familiares deben tener más cuidado”, sugirió.
CASO CONOCIDO
Hace un mes, cuando las autoridades costarricenses entregaron a Jessenia al consulado de Nicaragua en Los Chiles, la funcionaria Julieta Gómez pidió a la Cancillería en Managua que trataran de ubicar a sus familiares en El Madroño y sus alrededores, para entregársela, pero se les hizo difícil contactarlos.
La buscaron en los registros de nacimientos y tampoco la encontraron, porque es probable que nunca la hayan inscrito y por eso carece de partida de nacimiento.
Los periodistas de LA PRENSA llegaron este sábado a El Madroño y varios habitantes de la zona conocían el caso de la niña robada por un hombre en una hacienda cafetalera de Jinotega. Pronto los vecinos indicaron dónde viven los Angulo, en la comarca El Terrero.
“Necesitamos que un familiar diga ‘la reconocemos’, para entregar a la niña”, explicó Julieta Gómez, quien ha cuidado a Jessenia durante el último mes.
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