Lloran a niño arrollado en Somoto

Había cumplido cinco años hace once días Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/[email protected] Roman, Times, serif»> Lloran a niño arrollado en Somoto Había cumplido cinco años hace once días Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/[email protected] Una tragedia enlutó a una humilde familia del barrio Orlando López, de esta ciudad norteña, cuando un conductor sin percatarse arrolló mortalmente al niño José Antonio […]

  • Había cumplido cinco años hace once días

Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/[email protected]

Roman, Times, serif»>
Lloran a niño arrollado en Somoto



Había cumplido cinco años hace once días

Martha Marina González
CORRESPONSAL/SOMOTO
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Una tragedia enlutó a una humilde familia del barrio Orlando López, de esta ciudad norteña, cuando un conductor sin percatarse arrolló mortalmente al niño José Antonio Carazo Pérez de 5 años, el último de cuatro hermanitos.

Los hermanitos de la víctima, Larry Jonathan, Ivania y Cristian, no dejaban de llorar al ver a su hermanito en la caja mortuoria, la más pequeña no sólo se aferraba a la madre y padre sino que quería estar junto a su hermanito, mientras el mayor de 12 años trataba de darles aliento, “tenemos que conformarnos”, repetía.

El niño que el pasado 8 de octubre había cumplido sus cinco años, se levantó tranquilo y como de costumbre se puso a ver la televisión y luego compró unos chocobananos. Mientras su madre se fue a lavar se salió de la casa y se sentó a la orilla de la calle.

Araceli Pérez, la madre del menor, destrozada emocionalmente por lo ocurrido, relató que el niño se salió por el portón que siempre mantenía enllavado, “por desgracia se me olvidó y lo dejé abierto porque íbamos a salir juntos a hacer unos mandados, pero nunca me imaginé lo que pasaría”, dijo entre sollozos.

“Era mi último hijo, yo me operé cuando lo tuve a él, era un niño muy alegre, soñaba con ir a la escuela el próximo año, cuando miraba que sus hermanitos iban a la escuela él siempre decía: `Yo voy a ir a clase´”, recordó.

El padre del menor, Uriel Antonio Carazo, dirigente departamental de la organización de discapacitados de guerra (ORD), conmovido por la muerte de su pequeño hijo señaló que todo fue una desgracia. “El conductor ni cuenta se dio que lo había matado, hasta que lo detuvieron cuando iba para San Cusmapa”, expresó.

El hecho ocurrió a eso de las 9:20 de la mañana de este viernes, cuando el conductor Luis Sarantes, de la fundación Padre Fabreto de Cusmapa, llegó a descargar una madera al solar contiguo a la vivienda donde vivía el menor. Sarantes fue detenido por la Policía para deslindar responsabilidades.

Los vecinos lamentaron el suceso y se solidarizaron con la familia. Los restos del menor José Antonio Carazo Pérez, fueron sepultados ayer sábado.

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