Enrique Padilla Santos
Acaban de elegir gobernador de California a un artista con nombre impronunciable. Con sólo deletrear el apellido Sch-war-zene-gg-er, ya puede uno considerarse alfabetizado.
Que tiemblen Nicho Marenco o Daniel Ortega, porque estoy seguro que si proclaman candidato para alcalde o para presidente a Carlos Mejía Godoy, vencería abrumadoramente a cualquier candidato. Con mucho gusto daría mi voto al autor de “Nicaragua, Nicaragüita” con tal de erradicar para siempre al “Terminator” nica.