Ezequiel Pérez Lezama
Veo con buenos ojos la propuesta del presidente Enrique Bolaños de eliminar las pensiones vitalicias a los ex presidentes y ex vicepresidentes de la República, así como bajar un diez por ciento a los salarios de los altos funcionarios de los cuatro poderes del Estado que devengan salarios arriba de los 50 mil córdobas. El ahorro de 32 millones de córdobas que así obtendría el Gobierno le permitirá aumentar los sueldos de los maestros, que ganan muy poco con respecto a su gran contribución enseñando y preparando a futuros profesionales.
Los diputados deben apoyar esta moción del presidente Bolaños y contribuir al desarrollo de nuestra Patria, dando el buen ejemplo y demostrando que trabajan por el pueblo y no por objetivos partidarios, ya que ellos fueron puestos por un pueblo que busca mejores perspectivas de vida. Es hora que los diputados digan sí a Nicaragua y bajen sus salarios, pues ellos están para contribuir y no para destruir al pueblo.