- Es el eslabón perdido en la evolución que condujo a las lagartijas modernas, aseguran los científicos
Mayra PertossiAP
BUENOS AIRES.- En un árido paraje de la Patagonia azotado por fuertes vientos helados, paleontólogos argentinos aseguran haber descubierto el eslabón perdido en la evolución entre los esfenodontes y las actuales lagartijas.
Estos animales medían hasta un metro de largo, podían vivir en promedio 20 años y convivían con grandes carnívoros de la prehistoria.
“No sabemos qué comían exactamente. En general comían insectos pero hubo esfenodontes que comían peces y que comían plantas”, dijo Apesteguía.
Según explicó el especialista, “en el período Triásico (entre 250 y 200 millones de años atrás) cuando los dinosaurios comenzaban a aparecer, los esfenodontes ya estaban dispersos por todo el mundo”.
Pero cuando Apesteguía habla de “mundo” se refiere a uno muy distinto del que conocemos hoy. Por entonces en la Tierra existía un sólo gran continente, Pangea.
Cuando en el Jurásico Pangea se dividió en dos hemisferios, la suerte de los esfenodontes que quedaron de un lado y del otro fue diferente.
Mientras los del Hemisferio Norte se extinguieron rápidamente y fueron reemplazados por los llamados “escamados” (lagartijas y víboras), los del Hemisferio Sur lograron sobrevivir muchos millones de años más.
Los restos que Novas y Apesteguía cuidan celosamente fueron hallados en el sitio arqueológico La Buitrera de la provincia de Río Negro, unos 1,300 kilómetros al suroeste de Buenos Aires.
El lugar, una fuente inagotable de hallazgos, fue explorado por primera vez en 1922 por el geólogo alemán Walter Schiller.
“La Buitrera es un fantástico yacimiento que tendrá mucho futuro… Abundan las piezas de diferentes tamaños pertenecientes a esfenodontes, serpientes y pequeñísimos mamíferos casi del tamaño de un ratón que permiten entender cómo se componía un ecosistema desconocido y distinto de lo que hasta ahora se ha venido sosteniendo en paleontología”, concluyó Novas.
La importancia científica del hallazgo
La importancia del descubrimiento hecho en la Patagonia en 1999 y presentado al mundo científico el jueves pasado reside en que es la primera vez que se descubren en el mundo restos fósiles de esfenodontes de 90 millones de años de antigüedad.
“Este hallazgo permite comprender por primera cómo fue su evolución en los continentes australes. Prácticamente de los últimos 120 millones de años no se sabía nada de esta especie. Esto viene a modificar la historia escrita en todos los libros de texto de paleontología’’, dijo Novas en una entrevista con AP.
“Y nos dicen que eran grandes porque son mayores a otros esfenodontes que se han hallado y que eran abundantes, porque tenemos restos de 200 de los cuales 20 están bien articulados’’, agregó Apesteguía.
Sobrevivieron 60 millones de años más
El Priosphenodon avelasi, hallado por un grupo liderado por los especialistas Sebastián Apesteguía y Fernando Novas, permite afirmar que los esfenodontes —especie de reptiles que se creía extinta hace 120 millones de años— sobrevivieron en el Hemisferio Sur casi hasta el Paleoceno, hace 65 millones de años. Como explicaron los paleontólogos, “un esfenodonte es un pariente primitivo” de las lagartijas.