Elízabeth Romero [email protected]
Un hombre con problemas mentales fue arrollado a tempranas horas de ayer, a la altura del kilómetro ocho Carretera Norte. Horas antes la víctima había escapado de su casa en el barrio José Dolores Estrada, donde era vigilado por sus familiares, debido a sus padecimientos.
Hace cinco días los hijos de Isabel Jarquín Velásquez, de 64 años, lo habían llevado al Hospital Siquiátrico Nacional, en busca de atención médica.
Pero los especialistas les recomendaron que buscaran como atenderlo en su casa debido a que los enfermos más críticos podrían hacerle daño.
“Mi hermana les suplicó (a los médicos), pero le dijeron que no podían agarrarlo porque era anciano y los locos lo podían matar”, expresó Marvin Jarquín, hijo de la víctima.
Jarquín fue conducido por sus hijos al sanatorio después que “le agarró caminadera y se desnudaba, no era agresivo, hablaba locuritas”, según explicó uno de sus hijos.
Expresó que en momentos de crisis decidieron amarrarlo, como lo aconsejaron los médicos. Pero la noche del lunes lo soltaron para permitirle un descanso.
Todavía no salía el sol, cuando Isabel Jarquín Velásquez decidió abandonar la casa a escondidas de sus hijos pero al llegar la carretera fue embestido por un vehículo no identificado, porque el conductor huyó del sitio.
Inicialmente fue señalado el conductor de un autobús de recorrido, como el sospechoso de haber segado la vida de Jarquín, pero los familiares indicaron que las investigaciones policiales realizadas al mismo descartaron que fuese el autor.
Los parientes de Jarquín lamentaban carecer de recursos para el sepelio. Ayer, la Alcaldía de Managua les regaló el ataúd.