De esperanzas y subsidios agrícolas

Yesenia Polanco [email protected] ¿Será posible que la voz de los países integrantes del G-21 tenga la fuerza suficiente para ser escuchada por los países desarrollados en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC)? ¿ Rendirán fruto las presiones a los países ricos para eliminar los subsidios a los productos agrícolas? Aunque los subsidios […]

Yesenia Polanco [email protected]

¿Será posible que la voz de los países integrantes del G-21 tenga la fuerza suficiente para ser escuchada por los países desarrollados en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC)? ¿ Rendirán fruto las presiones a los países ricos para eliminar los subsidios a los productos agrícolas?

Aunque los subsidios a las exportaciones son ilegales por los convenios internacionales, muchos países los practican en forma abierta y a veces encubiertamente.

Por ejemplo, las naciones industrializadas promueven la venta de sus productos agrícolas a los compradores extranjeros ofreciéndoles préstamos con bajas tasas de interés para financiar la adquisición por medio de agencias como el Export-Import-Bank de los Estados Unidos. Estos créditos con bajos intereses financian cerca del cinco por ciento de las exportaciones norteamericanas y en el caso de Japón y Francia las cifras se elevan hasta un 30 y 40 por ciento, respectivamente. De hecho, ésta es una de las más serias querellas comerciales que los Estados Unidos tienen contra los países industriales en la actualidad.

La competencia se torna cada vez más difícil para nuestros productores agrícolas (especialmente los centroamericanos) ya que algunos de nuestros principales productos de exportación son los más protegidos por las grandes potencias, basta ver el crecimiento de los subsidios, de toda la ayuda proporcionada por los Estados Unidos, la Unión Europea y el Japón a los productores de diversos bienes agrícolas durante el período 1979-1986. Por ejemplo la leche tenía entre 1979-1981 un 55 por ciento de subsidio (subsidio como porcentaje del precio del bien) pasando a un 66 por ciento en el período 1984-1986. La Unión Europea en el rubro azúcar entre los años 1979-1981 otorgaba un subsidio del 34 por ciento, creciendo enormemente esta cifra hasta llegar a un 75 por ciento en el período 1984-1986.

Otro tipo de estímulo a los productores extranjeros que representa competencia desleal para nuestros agricultores es el de “las empresas conjuntas de ventas externas” de los Estados Unidos, éstas promueven las exportaciones de ese país mediante la reducción de la tasa efectiva de impuestos a los ingresos de exportación.

Por todas estas razones hoy más que nunca vale la pena intentar hacer escuchar nuestras demandas ante la única organización internacional que funciona como foro para las negociaciones comerciales a gran escala.

La autora es docente universitaria del área de Comercio Internacional.

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