Jugadas como esta que realizaron Mannny Ramírez (izq.) y Jorge Posada, deben volver a repetirse en la Serie de Campeonato entre Yanquis y Boston que inicia esta noche en Nueva York. (LA PRENSA/AP)

¿Yanquis o Boston?

Los equipos de rivalidad más encendida se enfrentan hoy en Nueva York Edgard Rodríguez C. [email protected] Tenía que ser así. Yanquis contra Boston. Y están ahí de nuevo, frente a frente, como en los viejos tiempos, odiándose y retándose. Intentando llevar el juego a otros niveles y atrapando la atención de todos. Fajándose como en […]

  • Los equipos de rivalidad más encendida se enfrentan hoy en Nueva York

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Tenía que ser así. Yanquis contra Boston.

Y están ahí de nuevo, frente a frente, como en los viejos tiempos, odiándose y retándose. Intentando llevar el juego a otros niveles y atrapando la atención de todos.

Fajándose como en los espectaculares días de Joe DiMaggio y Ted Williams, o co-existiendo con la mediocridad como en la época de Don Mattingly y Mike Greenwell, pero sin dejar de poner el extra al esfuerzo.

Se podía perder contra cualquiera, pero no con los Yanquis, era la consigna en Boston. Lo mismo se pensaba en Nueva York. Y la lucha ha continuado.

Este año, la historia no ha sido distinta.

Y quizá todo comenzó en Nicaragua, cuando altos ejecutivos de ambos clubes, aterrizaron para disputarse al cubano José Ariel Contreras, atrapado por los Yanquis. Fue justo en ese momento, cuando el presidente del Boston, Larry Luchinno, llamó a los Yanquis el imperio del mal.

George Steinbrenner, dio su respuesta y términos no propiamente amables.

Pero todo ese ambiente pre-juego, no hizo sino acentuar la rivalidad. Luego llegaron 19 partidos difíciles. Los Yanquis ganaron diez de ellos, pero no se sintió una clara superioridad. Boston fue más agresivo con el bate, pero los Yanquis se defendieron.

Y al final, encabezaron la división.

MUSSINA Y WAKEFIELD

Esta noche, la rivalidad volverá a estar al rojo vivo en el Yankee Stadium, cuando Mike Mussina cruce disparos contra Tim Wakefield, en el primer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, que podría extenderse a siete duelos.

Ambos clubes llegan en distintos momentos. Los Yanquis han descansado dos días tras haber vencido a Minnesota, ante quien exhibieron un pitcheo riguroso y un bateo que fue en ascenso.

Boston viene cansado, tras derrotar en un asfixiante juego a Oakland, y haber atravesado el país de costa a costa.

Sin embargo, todos sabemos que la adrenalina y el espíritu funcionan de otra forma en los play offs. En esta época, cualquier teorización puede venirse al piso. El riesgo es enorme y el tiempo muy corto.

La ventaja de los Yanquis puede estar en su balance. Tienen un poco más que Boston en todo, excepto en bateo. Los Medias Rojas vienen de batear .316 en la campaña y aunque no tronaron con la constancia deseada, batearon lo suficiente para superar a un pitcheo difícil como el de Oakland.

El pitcheo de los Yanquis viene de lanzar para 1.50 ante Minnesota, con sólo 26 hits y 6 carreras permitidas en 36 entradas. Sus cuatro abridores (Mussina, Andy Pettitte, Roger Clemens y David Wells) realizaron cada uno aperturas de calidad.

El problema es que Boston no es Minnesota. Aún así, veo a los Yanquis avanzar.

VENTAJAS

Los Yanquis tienen su rotación de abridores bien descansada, su bateo fue en ascenso contra Minnesota y además, disponen del intimidante Yankee Stadium.

Los Medias Rojas, cuya mayor debilidad está en su pitcheo tras Pedro Martínez, no podrán usar a su “as” sino hasta el tercer partido. Tampoco a Derek Lowe.

El bullpen de Boston es demasiado variable. Ni siquiera Byung Hyun Kim transmitió seguridad. Los Yanquis tienen a Mariano Rivera. El asunto será llegar hasta él.

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