Un técnico de Tropigás se arriesga para tapar la fuga de gas licuado y trasladarlo a otro camión cisterna. (LA PRENSA/F. Larios)

Evitaron explosión

Murió el conductor de cisterna cargado con dos mil litros de gas licuado Carlos Martínez Morán [email protected] En medio de pedazos de hierro retorcido y residuos de combustible quedó el cuerpo sin vida del conductor de un camión cisterna de la empresa Tropigás, que se estrelló ayer contra el borde del puente La Chingastosa, en […]

  • Murió el conductor de cisterna cargado con dos mil litros de gas licuado

Carlos Martínez Morán [email protected]

En medio de pedazos de hierro retorcido y residuos de combustible quedó el cuerpo sin vida del conductor de un camión cisterna de la empresa Tropigás, que se estrelló ayer contra el borde del puente La Chingastosa, en el kilómetro 87 de la carretera hacia Sébaco.

El brutal impacto se produjo a las 9:00 de la mañana, cuando el vehículo placas 061-756 trasladaba más de dos mil litros de gas licuado, hacia el departamento de Matagalpa.

Juan Ramón Ramírez Obregón, de 35 años, habitante del barrio Acahualinca, murió de forma inmediata por los múltiples golpes, mientras su ayudante Jaime Téllez Narváez logró sobrevivir y fue trasladado al Hospital César Amador, de Matagalpa.

Tras el impacto contra el muro de concreto, el vehículo perdió los dos ejes y se arrastró sin control por más de 70 metros sobre la carretera, hasta detenerse contra un paredón.

La cabina del camión quedó totalmente desbaratada y producto de la fricción se incendió. Sin embargo, los ocupantes fueron rescatados de forma inmediata por otros conductores que se dirigían hacia el norte del país, entre ellos el diputado Nelson Artola.

Jaime Téllez Narváez, el ayudante, fue llevado en otro vehículo particular a Matagalpa, con golpes en todo el cuerpo pero con buenos pronósticos de vida, según la doctora Mirna Navarrete Alemán, del centro de salud de Darío, donde lo atendieron primero.

El cadáver de Juan Ramón Ramírez Obregón permanecía hasta el mediodía de ayer en el centro de salud.

VÍA CERRADA

Como medida preventiva, la Policía de Ciudad Darío cerró el tramo de la Carretera Panamericana entre el empalme de Las Calabazas y el kilómetro 90.

La disposición fue adoptada debido a que el cisterna presentaba una fuga de gas, lo que ponía en peligro la zona.

La fuga fue atendida por los Bomberos Voluntarios y después llegaron los técnicos de la empresa Tropigás, quienes dispusieron trasladar el gas a otro camión cisterna.

La fuga de gas causó alarma en la población, que temía una contaminación.

SE DURMIÓ AL VOLANTE

Según el capitán Roberto Quintana, jefe de la Policía de Ciudad Darío, el accidente ocurrió porque el conductor se durmió al volante y perdió el control del vehículo, mientras conducía a exceso de velocidad.

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