Mario José Moncada [email protected]
Contar con un equipo de asesores y la ley en la mano, pero sobre todo mucha intuición, sin olvidar la inmunidad, son algunas de las principales armas que debería tener el nuevo superintendente de bancos y otras instituciones financieras.
Así lo consideró Orestes Romero, actual secretario ejecutivo del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), uno de los cincos candidatos propuestos por el presidente de la República, Enrique Bolaños, para ocupar el cargo vacante desde julio pasado y el primero que entrevistamos para que los lectores los conozcan.
Romero aceptó ser uno de los candidatos para ejercer el cargo para el cual no existe inmunidad, pero que el postulado abogó porque sea incorporada en una reforma a la Ley de la SIB, en vigencia desde 1999, para fortalecer la labor preventiva y fiscalizadora de la institución.
Romero habló claro. Aseguró que aún no ha cabildeado entre los diputados de la Asamblea Nacional para lograr ser electo, pues en todo caso dijo que lo hará cuando la Comisión Económica lo cite.
En todo caso, recordó que todo lo que se decide en el Parlamento va con la venia de lo que llamó “los grandes decisores”, es decir, el ex presidente y ahora reo Arnoldo Alemán, el ex presidente Daniel Ortega; sin olvidar al presidente y primer secretario del Legislativo, Jaime Cuadra y Miguel López, respectivamente.
“Ellos tienen el poder”, dijo en términos sinceros, según sus propias palabras.
LO ESPERABA
Romero contó que su postulación no lo tomó por sorpresa, pues refirió que durante una conversación que tuvo con Bolaños el tema “salió a flote”.
Según valoró, Bolaños habría visto en él su experiencia de 43 años en asuntos legales, como catedrático de Política Económica y conocedor de importantes leyes.
Romero recordó su participación activa desde el sector privado, según dijo, en la elaboración del Código del Trabajo, así como en la Ley General de Bancos, la Ley del Banco Central de Nicaragua y la Ley de la Superintendencia de Bancos.
“Lo que te pide la SIB es la protección del depositante, de los usuarios, no la protección del banco como tal porque ellos son suficientemente poderosos para hacerlo”, indicó.
Sin embargo, advirtió que la SIB “debe fortalecer sus métodos de prevención”, que dijo se olvidaron en el pasado, lo que provocó lo que se considera la peor crisis financiera en la historia de Nicaragua entre 1999 y el 2001, cuyas pérdidas para el Estado se estiman entre 400 a 500 millones de dólares.
M encionó que un Superintendente de Bancos debe ejercer sus labores “con eficiencia, honestidad y probidad”, y contar con equipo profesional que lo asesore.
SEGUNDA CANDIDATURA
Oreste Romero, de 68 años de edad y graduado en Derecho en Chile, ejerce actualmente la secretaría ejecutiva y la asesoría legal del Cosep.
Tiene tres hijos y está casado con una chilena. Es la segunda vez que la administración del presidente, Enrique Bolaños, lo postula a un cargo de elección en la Asamblea Nacional, pues fue propuesto como candidato a magistrado de la Corte Suprema de Justicia.