Así pasa el día Emilio Reyes Mendoza, en el interior de un cuarto, cuya madera ya está podrida. (LA PRENSA/S. González)

Enfermo mental ha vivido 14 años encadenado

A Emilio Reyes Mendoza se le diagnosticó esquizofrenia. Su familia lo tuvo que encadenar de pies y manos, porque lo consideran un verdadero peligro para la sociedad. Según su madre, hace años intentó matar a varias personas con un arma Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected] Emilio Reyes Mendoza, de 37 años, es un enfermo mental que ha […]

  • A Emilio Reyes Mendoza se le diagnosticó esquizofrenia.
    Su familia lo tuvo que encadenar de pies y manos, porque lo consideran un verdadero peligro para la sociedad. Según su madre, hace años intentó matar a varias personas con un arma

Silvia González SilesCORRESPONSAL/[email protected]

Emilio Reyes Mendoza, de 37 años, es un enfermo mental que ha vivido los últimos 14 años de su vida encadenado de pies y manos y completamente desnudo, porque se le considera un serio peligro para la familia y la población de Los Nogales, comunidad ubicada a 32 kilómetros de la ciudad de Jinotega.

Su madre, Antonia Mendoza, dice que ya no haya qué hacer con este paciente, pues de acuerdo al diagnóstico, Reyes padece de esquizofrenia y solamente durante el primer año de su enfermedad recibió tratamiento.

Si bien es cierto que permanece aislado del mundo exterior, también es cierto que vive en condiciones paupérrimas e infrahumanas, pues además de permanecer en un cuarto de madera podrida no mayor de dos metros, duerme sobre dos tablas a escasos centímetros del suelo, en algo que difícilmente se le puede llamar cama. Por un reducido agujero, su madre le suministra los alimentos.

“No es fácil tener a un ser querido en esa forma y más difícil cuando uno es pobre. Él sólo me tiene a mí. Sólo recuerdo cuando él vino hasta donde mí y cayó sobre mis pies, eso hace 14 años, y desde ese entonces quedó loco y lo tuve que encadenar porque una vez estuvo a punto de matar a varias personas con un arma y, aunque me duela, tiene que vivir así”, dijo la entristecida madre.

¿ESTUVO EN LA GUERRA?

En tanto, el esquizofrénico en medio de su locura habla y dice haber participado en el Ejército durante la guerra, pero este tipo de reacciones de hablar y decir cosas es común en estos casos, según dijo el doctor Javier Bárcenas, médico asistencial del Centro de Salud Guillermo Matute, de Jinotega.

Bárcenas y la responsable de siquiatría del centro, visitaron a este enfermo para tratar de ver la manera en que se le pudiera ayudar. Sin embargo, esto es casi imposible por la falta de medicamento, pues de acuerdo a los cálculos del médico, se requiere aplicar una ampolla de decanoato de flufenacina cada 15 días, acompañada de otra ampolla de trihexifinidilo y dos tabletas diarias de difenhidramina, cuyo tratamiento cuesta mensualmente entre los 800 y 900 córdobas, tratamiento el cual no tiene el Ministerio de Salud, pues para el Minsa los enfermos mentales no son una prioridad, tanto así que la lista del medicamento que se les aplica estuvo a punto de desaparecer del listado.

HAY QUE AYUDARLO

El doctor Javier Bárcenas, médico asistencial del Centro de Salud Guillermo Matute, de Jinotega, dijo a LA PRENSA que lo bueno sería construirle al menos un lugar adecuado que preste las condiciones humanas para que Emilio Reyes Mendoza pueda vivir.

“Este tipo de pacientes cuando son crónicos no se curan, pero si hubiera personas que pudieran ayudar para construirle un cuarto de concreto al paciente para que tenga las condiciones mínimas, yo creo que sería lo más correcto”, enfatizó.

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