Los 20’s: Ejercicios y buena alimentación hoy para un buen cuerpo mañana

Comenzar a temprana edad una rutina de ejercicios contribuye al fortalecimiento de los músculos y nos prepara para llegar a la madurez con buena condición física. Educación física es la clase que de adolescentes nos permitía desarrollar una rutina de ejercicios. Llegamos a los 20 años y muchas veces olvidamos mantener esta práctica. “Fortalecer los […]

Comenzar a temprana edad una rutina de ejercicios contribuye al fortalecimiento de los músculos y nos prepara para llegar a la madurez con buena condición física.

Educación física es la clase que de adolescentes nos permitía desarrollar una rutina de ejercicios. Llegamos a los 20 años y muchas veces olvidamos mantener esta práctica.

“Fortalecer los músculos es lo primero que se debe hacer a temprana edad. Lo ideal es que esta rutina se acompañe de una nutrición a base de proteínas, carbohidratos y minerales. Esta tríada permitirá que el músculo tenga fuerzas para evitar la flacidez que con el paso de los años se puede presentar”, afirma Yugo Cuculiza Mántica, deportista y gerente general del Gimnasio Nautilus.

Una rutina indispensable es aquella que ayude al fortalecimiento del abdomen, las piernas, los glúteos y pectorales. Hay que destacar que esta rutina no es exclusiva para esta edad.

“Todas las mujeres de cualquier edad lo pueden hacer. La diferencia está en la cantidad de repeticiones por cada sesión”, aclara Cuculiza.

Uno de los beneficios más significativos de iniciar a temprana edad una rutina de ejercicios, es la preparación del cuerpo para el embarazo. “Una mujer saludable físicamente tendrá mayor facilidad de bajar de peso después del parto, así como la de tener fuerzas para soportar todo el embarazo”, dice.

DESINHIBIR EL CUERPO Y LA MENTE

Juanita García, instructora de ritmo del Nautilus, afirma que los resultados en las clases de aeróbicos son notables tanto en lo físico como en lo psicológico. “Las mujeres que tienen sobrepeso generalmente poseen una autoestima muy baja. Este hecho cambia cuando la grasa acumulada se vuelve energía. El cambio es en su personalidad, hay mayor jovialidad y entusiasmo por tener una vida más saludable”, acota García.

“En mis clases hay de todas las tallas, lo importante es ayudar a las personas a sentirse bien consigo mismas”, concluye la instructora.

APRENDER A COMER

El dinamismo de una joven a los 20 años le permite quemar calorías rápidamente, pero esto no quiere decir que el comer mucho le proporcione los nutrientes que necesita.

“Las combinaciones en los alimentos son la causa de obesidad, diabetes e hipertensión. Aunque se tenga mucha actividad física, controlar la calidad es más importante que la cantidad”, dice el doctor Julio Torres Hernández, especialista en medicina y nutrición biológica.

Según Torres, el promedio de la mujer nicaragüense es de 1.50 a 1.60 metros de estatura, necesita consumir aproximadamente de 1,700 calorías diarias a 1,800 calorías, depende de si realiza alguna actividad física. Si esto fuese así, entonces el consumo aumenta de acuerdo a esta actividad.

Un mayor consumo de estas calorías sin ejercicios, tendrá como consecuencia aumento de peso. “Si la mujer a esta edad no tiene una disciplina en sus hábitos alimenticios, no espere llegar a los 30 años con la misma imagen que posee en esta edad”, explica Torres.

El desayuno es el alimento más indispensable del día. Muchas mujeres lo omiten con la excusa de no tener tiempo para hacerlo o porque no tienen hambre.

En el almuerzo se deben ingerir cuatro componentes necesarios para el cuerpo humano: proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales.

Cuando llegue la noche, no recargue el estómago con alimentos difíciles de degradar para el estómago como las carnes rojas, pastas y harinas.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí