La Biblia sagrada

Edmundo Mendieta G.

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La Biblia sagrada


Edmundo Mendieta G.




El Día Mundial de la Biblia (hoy 28 de septiembre)es una ocasión para los cristianos de estudiar, meditar y tratar de conocer mejor las Sagradas Escrituras que, como dice la Encíclica “Divino afflante Spiritu”, de Su Santidad Pío XII, debe verse y sentirse “como una carta que nuestro Padre Celestial envió a sus hijos”.

Este libro, que no debe faltar en ningún hogar cristiano, es un verdadero monumento de cultura, de afirmación de la fe, de las reglas del vivir con educación, de moralidad y amor. Este libro necesitó la humanidad mil años para que el lector actual lo vea y lo lea en nuestros días, o sea a partir del año 1000 antes de Cristo. De la tradición oral transmitida de generación en generación hasta que fue puesta por escrito alrededor del siglo sexto antes de Cristo, cuando la formación del Pentateuco llega a su fin. El Deuteronomio tiene una historia muy particular pues parece ser similar al libro de la ley “descubierto” durante el reinado del rey Josiah.

Estos libros fueron escritos en el idioma de los pueblos a los cuales estaba destinado su mensaje. Así la mayoría de los libros del Antiguo Testamento fueron escritos en hebreo. Algunos de ellos tienen trozos en arameo. Finalmente hay algunos escritos en griego. Otros originalmente escritos en hebreo o en arameo sólo se han conservado en griego. A los judíos de Alejandría se debe la primera y más antigua versión de la Biblia hebrea, hecha por varios autores, entre los siglos III y I antes de Cristo. Es la versión llamada de los LXX. De esta versión griega, por desconocer al hebreo, hicieron después versiones los latinos, los coptos de Etiopía y otros, mientras que los sirios, cuya lengua es afín al hebreo hicieron directamente de esta lengua la versión suya.

San Jerónimo, Doctor Máximo en sacris scripturis, tradujo y corrigió algunos libros del Antiguo Testamento según la edición hexaplar, de Orígenes. El Concilio de Trento declaró a la Vulgata oficial y auténtica por y para su legítimo uso, después de tantos siglos. En 1517 Martín Lutero se dio a la tarea de traducirla al alemán como texto de la Reforma, lo cual le tomó seis meses. En esta traducción eliminó los libros llamados Deuterocanónicos y los llamó Apócrifos. Esta palabra que significa “apartado” o “escondido” ha quedado desvirtuada por el hallazgo de los manuscritos del Mar Muerto y Nag Amadi, los textos originales. Así aunque estuvieron escondidos durante dos mil años ahora están a la luz pública y traducidos por los estudiosos.

La Iglesia ha tenido mucho esmero y cuidado en el estudio de los textos originales de las Sagradas Escrituras. Para ello se funda la Escuela Bíblica de Jerusalén. Además la Comisión Bíblica interviene positivamente en todo lo concerniente al estudio, difusión y profundización de los Santos Libros. Fue idea de SS León XIII instituir los grados académicos en Sagrada Escritura, trazando un completo plan de estudios para los seminarios y erigió el Instituto Bíblico de Roma.

Actualmente en lengua española son muy conocidas la Sagrada Biblia de la Biblioteca de Autores Cristianos por monseñor Eloimo Nacar y Alberto Colunga, La Biblia de Jerusalén, La Santa Biblia de los padres Paulins de Salamanca. En lengua inglesa The New American Bible, aprobada por la conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (1986). Actualmente la Vulgata está siendo objeto de revisión y afinamiento, trabajo que ha sido encomendado a los padres benedictinos.

El autor es médico.

Editorial
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