Sandra Arróliga Arauz, denuncia a su hermano Juan Pablo, de pretender quedarse con la casa que con sacrificio adquirió su recién fallecida madre. (LA PRENSA/J. LÓPEZ)

Hermanos se disputan vivienda

Acababan de enterrar a su madre cuando comenzó pleito por la herencia Elízabeth Romero [email protected] A pocas horas de que los restos de Rita Arauz Jiménez, de 57 años, fueran conducidos a su última morada, sus herederos se disputaban una vivienda ubicada en la colonia Unidad de Propósitos, cuyas diferencias las ventilaron ayer en el […]

  • Acababan de enterrar a su madre cuando comenzó pleito por la herencia

Elízabeth Romero [email protected]

A pocas horas de que los restos de Rita Arauz Jiménez, de 57 años, fueran conducidos a su última morada, sus herederos se disputaban una vivienda ubicada en la colonia Unidad de Propósitos, cuyas diferencias las ventilaron ayer en el Distrito Seis de la Policía.

Arauz fue sepultada el pasado miércoles después que un cáncer terminó con su vida. Y ayer jueves por la mañana, su hija Sandra Arróliga Arauz, de 33 años, denunciaba a su hermano Juan Pablo Arróliga de pretender quedarse con la casa.

Según la denunciante, días antes al sepelio, su hermano decidió comprarle la casa a su progenitor Gilberto Arróliga, prometiéndole ocho mil dólares —de los cuales entregó como adelanto dos mil dólares— bajo el argumento que la casa seguiría siendo de toda la familia.

Pero presuntamente el hermano de la denunciante se habría arrepentido y pidió al padre deshacer el negocio. Sin embargo, el dinero le fue devuelto a medias porque su padre ya lo había invertido, quedándole como deuda 700 dólares.

Según Sandra, su hermano decidió quedarse con la vivienda por la deuda de 700 dólares que asumió su padre, dejando al resto de sus tres hermanos sin casa. Tras señalar que “Juan Pablo tiene empeñada la casa por mil 500 dólares”.

“Me corrieron, no permitieron que me quedara con mi papá después del entierro, hasta a la Policía me echaron, ahora dicen que mi marido los amenazó”, señaló la afectada.

LA PRENSA trató de obtener la versión de Juan Pablo Arróliga, pero éste prefirió no hacer caso a las afirmaciones de su hermana.

Otra persona que dijo ser su hermano mayor afirmó que la denunciante “anda nerviosa”, otra dijo que debe estar “sedada”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí