Dot AdeyemiEFE
LAGOS, NIGERIA.- Amina Lawal, condenada a morir lapidada bajo la ley islámica (“sharia”) por haber cometido adulterio, espera este jueves el resultado de su recurso ante un tribunal superior musulmán en el norte de Nigeria.
El caso de esta mujer de 31 años, quien concibió y dio luz a una hija después de ser divorciada por adulterio, ha dado la vuelta al mundo y ha suscitado campañas a su favor en muchísimos países.
La ejecución de Amina Lawal, que estaría enterrada hasta el cuello antes de ser lapidada, se ha postergado hasta enero próximo para que termine de amamantar a su hija ilegítima, Wasila.
La decisión que se anuncie hoy, en la ciudad de Katsina, supondrá una prueba de la voluntad de aplicar la ley “sharia”, norma que además de prescribir la lapidación para el adulterio prevé la amputación de una mano para los que cometan delito de robo y flagelación en público para los que beben alcohol o por otros delitos menores.
Un tribunal “sharia” en el Estado de Katsina, condenó a Amina Lawal a muerte en marzo de 2002 por tener un vástago fuera del matrimonio, aunque el hombre a quien identificó como el padre de la criatura fue absuelto.
La mujer analfabeta ya ha perdido un recurso anterior, mientras que el Tribunal sharia de Apelación ha pospuesto en dos ocasiones su veredicto en el controvertido caso. Si el recurso es desestimado hoy, Lawal todavía puede recurrir al Tribunal Supremo de Nigeria, aduciendo argumentos constitucionales.
Las organizaciones defensoras de los derechos humanos de todas partes del planeta han “bombardeado” al gobierno nigeriano y sus embajadas en el extranjero, con cartas de protesta y solicitudes de una amnistía.
Amina Lawal es la sexta persona condenada a morir lapidada en aplicación de la forma más estricta de la ley “sharia”, que comenzó a ser adoptada en los distintos Estados del norte de Nigeria en enero de 2000, un año después de que el país restableciera la democracia tras muchos años de régimen militar.