- Las exportaciones nicaragüenses son más diversificadas de lo que aparentan. Desde hace más de 25 años se exportan tripas, órganos y demás vísceras de carne bovina a destinos tan lejanos como Japón. En los últimos cinco años se ha tenido
un repunte, del cual se espera un crecimiento paulatino por su potencial exportador
Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
No es precisamente lo que en comercio llaman un nuevo producto de exportación, sin embargo son curiosos y demuestran que hay cosas que no tienen porqué desperdiciarse sólo por el hecho que en Nicaragua no haya mucha cultura de consumo. Se trata de las tripas, órganos y demás vísceras del ganado bovino, que actualmente están alcanzando un repunte exportador de crecimiento.
Estas exportaciones incluyen una extensa lista de partes de las vacas como las tripas, el hígado, corazón, estómagos, tendones, esófagos, glándulas pituitarias, lenguas, intestinos, penes, testículos, patas y colas, que salen al mercado internacional.
El año pasado Nicaragua registró un total de ventas de las vísceras de vacas que sólo pueden ser comparadas con las del queso fresco y los filetes de pescado, productos que alcanzaron poco más de los cuatro millones de dólares. Algunas de estas partes fueron a parar a lugares tan lejanos como el Japón.
Aunque los registros sólo demuestran que estas partes de los bovinos se han empezado a exportar desde 1999, cuando entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio con México, hay reportes que señalan que desde 1975 se exportaba más de medio millón dólares a Japón, pero para esa fecha iban acompañadas con la carne.
Actualmente el principal comprador de vísceras son El Salvador, México, Guatemala y Japón. El primer país supera 1.5 millón de dólares en importaciones anuales desde el país, el segundo poco más del millón y el tercero con poco más 600 mil dólares, lo cual es considerado como un mercado bastante importante con un nivel de crecimiento del 10 por ciento.
Este crecimiento exportador que se ha desarrollado es reciente. La guerra de los años ochenta y la poca actividad comercial de principios de los noventa, provocaron que hasta finales de esta última década se empezaran a vender nuevamente estos productos a nuevos países.
“Pero no es que se perdía —comenta Alfredo Marín, gerente general del Matadero Industrial Comercial San Martín— sino que se compraba más aquí. Aunque en el mercado local no es que la gente va a comprar una libra de tripas, ni mucho menos, pero se vende mucho el hígado, el corazón y partes como la cola, para hacer desde consomé, sopas y hasta guisados”.
En cambio en otros países como en Taiwan, comer algunas de estas partes como el hígado, sólo puede hacerse en ocasiones especiales, “para grandes banquetes y se sirve para acompañar los vinos de arroz o los licores de sorgo”, comenta Mónica Wu, encargada de prensa de la embajada de ese país en Nicaragua.
Otra receta común son las fajitas de mondongo, cuyos ingredientes a parte del ya mencionado son los puerros (cebollines), el ajonjolí, la salsa de soya, maicena, apio en gran cantidad y licor de arroz. Todo inicia con un proceso de cocción en agua y terminan fritos con aceite.
En ese país, esta parte de las vacas es igual de caro que comer langosta. “Porque su preparación requiere mucho cuidado”, agrega. Los chinos también creen por tradición que comiendo cualquier parte, se revitalizan y dan energía a las del cuerpo humano, así por ejemplo, se come corazón para fortalecer el corazón.
En el caso de México, que es otro de los grandes importadores de vísceras, las tripas son servidas en las parrilladas y los llaman chinchulines. Éstas son acompañadas con carnes de todo tipo y son un platillo muy común.
Según Marín, en México lo que más se compra es el mondongo, las patas y los intestinos de las reses, los cuales se los comen en tacos y sopas. Sin embargo lo grueso de las exportaciones van para Centroamérica y el resto del continente.
Onell Pérez, gerente general del Matadero Nuevo Carnic, explica que desde hace ya varios años el nivel de crecimiento de las exportaciones de tripas y vísceras está teniendo un crecimiento anual del 10 por ciento. Principalmente a México.
“Creemos que esto se debe a que México ya abrió su frontera comercial con Nicaragua, y eso pues lo estamos aprovechando. Lo curioso de todo es que hemos encontrado un producto que nosotros creíamos que era desperdicio y lo hemos explotado porque hemos sacado dinero de él, porque a esta gente les encanta”, comentó.
Consideró que para el futuro las exportaciones seguirán creciendo. Posiblemente de manera continua, “y sería algo sumamente provechoso. No tenemos una proyección de crecimiento, tal vez la del crecimiento del consumo mundial o poblacional de cada país, pero de que crecen crecen”.
LAS VÍSCERAS Y LOS TLC
Las tripas, hígados y demás vísceras animales tienen aranceles de protección que permiten a los productores locales frenar un poco la importación. No es alta porque oscila entre los ocho y 15 por ciento para cualquier cantidad.
Alicia Martin, asesora del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), explica que estos productos de vísceras en el Tratado de Libre Comercio que se negocia con Estados Unidos se ha pedido que se dejen con acceso inmediato para ambos mercados.
“Estados Unidos está pidiendo que en cuanto esté firmado el Tratado se puedan importar y exportar estos productos sin ningún problema, sin arancel y sin cuotas y estamos analizando cómo negociar lo mejor que podamos eso”, expresa.
En cambio en el caso del TLC con México, las vísceras están en un proceso de desgravación, ya que ninguno de los productores locales había considerado la posibilidad de exportarlas hasta que ese país empezó a hacer los pedidos de exportación.
Alfredo Marín, gerente general del Matadero Industrial Comercial San Martín, dijo que el hecho que no se haya dejado libre de arancel con el TLC con México, ha sido un problema, porque ellos tienen que pagar un impuesto de importación que va entre el 10 y 12 por ciento por cada contenedor o libra de carne que se exporta.
“Pero estamos solicitando a las autoridades correspondientes que tomen cartas en el asunto para que a estos productos se les eliminen los aranceles y así nos ahorramos ese dinero”, expresó.
Por su parte, Alicia Martin dice que mientras se presentan este tipo de inconvenientes se puede usar la cuota que hay para la carne, para que no se pague ese dinero, ya que la cantidad de carne que se puede vender a México no es llenada.
EL POTENCIAL
Roberto Brenes, gerente general de la Asociación de Productores de Productos no Tradicionales (Apenn) el exportar las vísceras es una demostración de que hay mercados que demandan los productos que en Nicaragua no se usan para el consumo.
Sin embargo en el país falta la tecnología para procesarlos y convertirlos en subproductos como alimentos para animales. “Sé que en otros países esto se usa para alimentar a los gatos. Se fabrican los cereales y se les da el valor agregado que en el país nos falta”, expresa.
Por eso es que ve esto como una ventaja para que haya una mayor apertura comercial y se puede buscar cómo atraer inversiones en este sentido.
“Creo que hay otra ventaja en la utilización de estos productos y es el hecho que si se venden no se daña el medio ambiente y se saca ventaja económica de ellos”, manifestó.
Así asegura que en lo que el Gobierno debería preocuparse también es buscar cómo rebajar los aranceles de importación y tener acceso directo a mercados que lo estén comprando como lo es el de Japón o China, que son las que tienen mucho potencial.
LOS PRECIOS INTERNACIONALES
0.20 dólares la libra de tripas.
0.50 la libra de estómago (mondongo principalmente).
1.25 dólares la libra de lengua.
1.65 dólares la libra de cola.