EFE, AP
BAGDAD.- Tres soldados norteamericanos perdieron la vida este fin de semana en ataques de grupos de insurgentes, horas después del atentado contra la miembro del Consejo de Gobierno, Akila Al Hashimi, cuya salud es “estable dentro de la gravedad”.
Según fuentes estadounidenses, dos de sus soldados murieron el sábado y otros trece resultaron heridos en una acción con morteros contra la prisión Abu Gharib, en el oeste de Bagdad, controlada por las tropas norteamericanas.
Los soldados, miembros de la Brigada 205 de la Inteligencia del Ejército, perecieron cuando patrullaban en los alrededores de la citada prisión, situada en el extrarradio de la capital iraquí.
Las fuentes no identificaron a los militares muertos, ni dieron más información sobre cómo fue el ataque o quiénes podrían ser los autores, y se limitaron a añadir que en el mismo no resultó herido ninguno de los prisioneros, la mayoría de ellos ex altos dirigentes del antiguo régimen.
Poco después del ataque contra la prisión de Abu Gharib, cámara del terror durante la égida del depuesto Saddam Hussein, otro soldado norteamericano, este miembro del Tercer Regimiento de la Caballería Acorazada, pereció tras ser atacado el vehículo militar en el que viajaba.
Según fuentes militares norteamericanas, el ataque ocurrió la noche del sábado al domingo en una carretera de la ciudad de Ramadi, a unos 70 kilómetros de la capital, cuando un artefacto explosivo estalló al paso de una patrulla estadounidense.
Con estas nuevas muertes son ya 79 los militares estadounidenses que han perdido la vida en acciones de la resistencia armada desde que Washington anunció el fin de la guerra en Irak, el pasado 1 de mayo.
La integrante del Consejo de Gobierno provisional de Irak, que resultó herida el sábado en un atentado, fue sometida a una segunda intervención quirúrgica y se encontraba “en condición estable aunque grave”, informó el domingo un funcionario de la administración civil de Estados Unidos.
Al Hashimi, una de las tres mujeres que conforman el consejo (no la única, como erróneamente informaron algunas agencias de prensa), es chiíta y muchos la consideran como candidata para representar a su país ante las Naciones Unidas.