Vista aérea de la inundación provocada por “Isabel” en Hartfield, Virginia. (LA PRENSA/AP)

“Isabel”, breve pero destructivo

Huracán, ahora degradado a tormenta, causó 23 muertes en el noreste de EE.UU. y paralizó Washington Cientos de miles sin luz ni teléfono Jackie FrankReuters WASHINGTON.- El huracán Isabel dejó al menos 23 muertos y 5.8 millones de casas y negocios sin electricidad, paralizando a Washington por segundo día, mientras se desplazaba el viernes tierra […]

  • Huracán, ahora degradado a tormenta, causó 23 muertes en el noreste de EE.UU. y paralizó Washington
  • Cientos de miles sin luz ni teléfono

Jackie FrankReuters

WASHINGTON.- El huracán Isabel dejó al menos 23 muertos y 5.8 millones de casas y negocios sin electricidad, paralizando a Washington por segundo día, mientras se desplazaba el viernes tierra adentro rumbo a los Grandes Lagos, todavía amenazante aunque degradado a tormenta.

Isabel inició su trayectoria de destrucción el jueves en las costas de Carolina del Norte y Virginia, con vientos de hasta 160 kilómetros por hora, pero se debilitó a tormenta tropical al aproximarse a Washington, la capital de Estados Unidos.

Los peores daños fueron causados por vientos y lluvias que derribaron decenas de miles de árboles e hicieron subir el nivel de los ríos hasta provocar inundaciones récord en una extensa región ya saturada por una temporada de lluvias muy intensa.

En gran parte de la costa el transporte resultó seriamente afectado y eran comunes las escenas de inundaciones con casas y automóviles dañados.

Las aseguradoras esperan que el costo de los daños sea menos de los 4,000 millones de dólares que se habían pronosticado a principios de semana, cuando Isabel avanzaba por el Atlántico como huracán de categoría 5, la máxima, en la escala Saffir-Simpson.

“No fue como Fran ni Floyd, pero para quienes terminaron con árboles dentro de sus salas eso es poco consuelo”, dijo el portavoz del servicio de emergencias de Carolina del Norte, Mark Van Sciver, refiriéndose a dos devastadores huracanes de 1992 y 1999, respectivamente.

En Baltimore, Maryland, las aguas en barrios próximos a la Bahía de Chesapeake cubrieron automóviles y en algunos lugares los trabajadores de rescate tuvieron que desplazarse en lanchas.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos levantó su advertencia de tormenta tropical, pero advirtió que había todavía riesgo de fuertes lluvias y vientos de 55 kilómetros por hora y que no se descartaba que el sistema vuelva a ser tormenta tropical en Canadá.

SIN LUZ UNA SEMANA

Algunas áreas permanecerán sin electricidad hasta una semana. Según las compañías eléctricas, hay una cantidad récord de clientes sin energía y muchos residentes de las zonas afectadas se quedaron sin servicio telefónico.

El centro de la tormenta se movía sobre West Virginia el viernes en la mañana, con vientos máximos sostenidos de 80 kilómetros por hora y fuertes lluvias que podían causar grandes inundaciones.

Las oficinas del gobierno federal permanecieron cerradas el viernes por segundo día consecutivo y la mayoría de los miembros del Congreso salió de la capital antes del arribo de Isabel, pero los servicios de metro y autobuses de Washington fueron reabiertos el viernes.

La tormenta inundó parcialmente el aeropuerto nacional Ronald Reagan, pero las actividades se restablecieron el viernes por la tarde. El histórico sector de Old Town, en la vecina Alexandria, Virginia, también quedó bajo las aguas de la intensa tormenta.

RÉCORD EN VELOCIDAD E IMPACTO

5.8 millones de viviendas y negocios quedaron sin electricidad.

250,000 personas se vieron obligadas a dejar sus hogares desde las Carolinas hasta Nueva York.

1,000 millones de dólares son las pérdidas estimadas de forma preliminar.

“Ésta es una tormenta récord para nosotros en términos de su velocidad y su impacto. La tormenta es masiva’’, dijo David Botkins, portavoz de Dominion Resources Inc., compañía matriz de la principal empresa eléctrica de Virginia.

ALGUNAS MUERTES

La tormenta mató en Carolina del Norte a un trabajador que trataba de reponer el servicio eléctrico en el condado Carteret, y la caída de árboles mató a tres personas en Virginia y a una en New Jersey. Otras nueve muertes en accidentes de tránsito fueron atribuidas a la tormenta en Carolina del Norte, Virginia, Maryland, Pennsylvania y Washington. Una pareja murió por los gases que emanaron de un generador destruido y un hombre murió en un accidente con una canoa.

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