- Empiezan a negociar plazos y cuotas para productos agrícolas
Gabriel Sánchez Campbell yGustavo Ortega [email protected]
Los mariscos y pescados de Centroamérica ya están garantizados para ingresar al mercado estadounidense, como parte de los acuerdos que empiezan a surgir en la VII Ronda de Negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre el istmo y Estados Unidos, conocido como Cafta por sus siglas en inglés.
“Estados Unidos aceptó que los mariscos ingresen libremente y de manera inmediata, una vez ratificado el acuerdo”, informó un miembro del equipo negociador que pidió el anonimato.
Pargos, curvinas, meros, así como las langostas y los camarones, son parte de los productos que podrán ingresar sin ningún problema a Estados Unidos.
Este acuerdo se logró ayer en la mesa industrial del Cafta, una de las nueve instaladas en esta Ronda de Negociaciones que se desarrolla en Managua.
Los mariscos y ciertos productos del mar ingresan actualmente a Estados Unidos bajo la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, que permite a Nicaragua exportar esos productos sin ningún tipo de restricción ni de cuotas, hasta el 2008.
Cifras oficiales indican que el 85 por ciento de las exportaciones de mariscos van a Estados Unidos. Las exportaciones de langostas y camarones generaron el año pasado 75.6 millones de dólares.
AVANCES AGRÍCOLAS
Otra novedad durante el cuarto día de negociaciones surgió en el primer encuentro para abordar el tema agrícola de la ronda, pues el tema principal fue la definición de los plazos y sistemas de intercambio que regirán este tratado.
Barbara Bowie Whitman, del equipo negociador estadounidense, dijo que la reunión se concentró en tratar los períodos para la desgravación arancelaria, teniendo 15 años como plazo máximo para reducir los aranceles a cero, aunque la negociadora no quiso confirmarlo oficialmente.
“La pintura no está seca… Estados Unidos está aceptando una propuesta para el período máximo, parece que ese va a ser el resultado (15 años), pero no voy a comentar sobre el número”, indicó.
Bowie Whitman es considerada una eminencia en comercio exterior y a ella le corresponde negociar el acceso a mercados de los productos agrícolas por la parte estadounidense. “Lo bueno es que estamos bastante de acuerdo (con Centroamérica)… todavía hay que hablar mas, pero tenemos buen entendimiento”.
En una entrevista exclusiva con LA PRENSA, la negociadora que está de visita en Nicaragua por tercera vez en 39 años, explicó que es posible que para esta semana se logren acuerdos para los períodos de desgravación de aranceles, lo que a su juicio ayudará a mejorar las ofertas de los productos a negociar.
La desgravación de aranceles está colocada en grupos o “canastas” que van de la “A” a la “D”, siendo la primera la de acceso inmediato con cero arancel.
Según los cálculos del Presidente de la República, Enrique Bolaños, en la parte agrícola a Nicaragua le tomará 15 años, al igual que al resto del istmo, “enchufarse” directamente al Tratado de Libre Comercio que en estos momentos negocia Centroamérica con Estados Unidos.
“Tenemos que ajustarnos poco a poco… en la parte agrícola. (Se necesitan) esos 15 años para que ellos (Estados Unidos) vayan desapareciendo los subsidios que son enormes en Europa y Norteamérica. Y nosotros nos vayamos ajustando en productividad también”, dijo ayer tras un encuentro con los directivos del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
Bowie Whitman aclaró que en Managua no se hablará de ofertas, y sobre los subsidios, tema que ha provocado mucha controversia, reconoció que no se ha hablado formalmente, “creo que es posible que presentemos algo en escrito próximamente”.
Anastasio Somarriba, presidente del Cosep, dijo que ellos mantienen el apoyo al tema de compensaciones en la parte agrícola.
“Sin duda (en las negociaciones del Cafta) hay que pedir algunas compensaciones por el hecho de que ellos (Estados Unidos) no pueden quitarse los subsidios agrícolas… pero en algunas cosas Estados Unidos debe ceder ”, puntualizó.
El jefe negociador de El Salvador en el Cafta, Eduardo Ayala, confirmó que aún no han abordado el tema de los subsidios y apoyos domésticos al agro, pero comentó que están trabajando en la búsqueda de soluciones.
“La más fácil (de las soluciones) es que excluyan del libre comercio el producto subsidiado… pero también pueden analizarse mecanismos de corrección de las distorsiones”, indicó.
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