- Adquirió lumbalgia por levantar moldes de tabaco, pero institución le niega apoyo
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
La obrera del tabaco Maira Lidia Dávila Talavera, que sufrió problemas en la columna al laborar en condiciones desventajosas en la empresa exportadora de puros Nicaragua American Tobacco S. A. (NATSA), teme que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) la abandone a su suerte, pues hasta el momento las respuestas a su problema han sido negativas.
Dávila Talavera, quien hacía puros en la NATSA, ubicada en el barrio Aldeas Emaús de la ciudad de Estelí, tuvo que renunciar a la empresa al no soportar los severos dolores en la parte baja de la espalda, producto de sus actividades laborales.
Los especialistas le diagnosticaron lumbalgia, consistente en un dolor localizado en la parte baja de la espalda (región lumbar) y generalmente se presenta luego de realizar un esfuerzo por levantar objetos pesados o realizar movimientos bruscos.
La afectada señaló que sus problemas de salud comenzaron el 15 de junio de 1998, cuando sufrió una caída en un cauce vecino a la tabacalera, accidente que fue debidamente reportado por la empresa al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
SEGUNDO ACCIDENTE
Sin embargo, un segundo accidente laboral ocurrido el 23 de agosto del 2001, cuando levantaba unos moldes, no fue reportado por la empresa en todos sus detalles, por lo que el INSS está cuestionando las inconsistencias del documento.
“Yo no tengo culpa de que la empresa no haya llenado debidamente el formulario de Notificación de Accidentes de Trabajo, conocido como NAT, y ahora el INSS me esté negando mis prestaciones”, afirma Dávila Talavera.
La trabajadora presentó abundantes documentos de especialistas en la materia que evidencian los graves problemas lumbares que presenta, pero que funcionarios del INSS manifiestan que el mal de la señora Dávila Talavera es producto de una enfermedad común.
CASO PENDIENTE
El delegado departamental del INSS, doctor Evertz González, manifestó que la Gerencia de Riesgo de Labores del nivel central, encontró inconsistencia en la información suministrada por la empresa y que la enfermedad aparentemente no tiene su origen en la actividad laboral.
“Nosotros de ninguna manera vamos a desproteger a nadie, el caso de la trabajadora Maira Dávila Talavera está pendiente, ya que ella tiene una apelación en la Gerencia de Riesgo Laboral del INSS”, explicó el doctor González.