Marco A. Mayorga [email protected]
Roman, Times, serif»>Opinión económica
Espacio a quienes no lo deseen o le temen
Marco A. Mayorga L.
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El Tratado de Libre Comercio que actualmente negocia Centroamérica sólo se aplicará a aquellas empresas y personas que anhelen tomar ventaja del mercado de Estados Unidos; por lo tanto los que se resisten, pueden continuar sin la presión de competitividad y excelencia, produciendo y exportando a los otros mercados. Existirá el espacio para continuar ofreciendo trabajo, servicios y productos a empresas y mercados menos exigentes. Pueden tomarse el tiempo que prefieran para adaptarse.
Podemos continuar ignorando lo que sucede a nuestro alrededor, desconocer que los consumidores continuarán demandando calidad y precio. Podemos dejar de reconocer que más de un millón de exiliados económicos han resuelto por países donde la eficiencia y la excelencia es la base de su desarrollo. Podemos prolongar profesando que somos incompetentes de trabajar eficientemente e ineptos de producir con excelencia. Pero no podemos quedarnos con los brazos cruzados cuando estamos al tanto de la gran responsabilidad de crear más de dos millones de empleos para el 2015.
Libertad es sinónimo de elección, cada persona o empresa tiene la opción de decidir organizar una empresa como considere conveniente. Puede decidir por Cafta y cumplir con el tratado; o decidir vender exclusivamente al mercado nacional o exportar a otro país fuera de Cafta. Asimismo el trabajador podrá decidir laborar para una empresa de calidad mundial donde se requiere el esfuerzo de capacitarse y la disciplina de la eficiencia; o podrá decidir por una empresa con otros estándares. Es asunto de elección y libertad.
Los problemas de economía de subsistencia en el campo y en las empresas, no se deben continuar ignorando, como ha sido la actitud de los últimos 25 años, es una realidad y un reto que debemos reconocer, decidir y actuar. No hemos sido capaces de modificar o adaptar los métodos de trabajo en competentes para producir riqueza y mejorar nuestro nivel de vida. Al contrario, hemos mantenido y afianzado métodos de trabajos improductivos y destructivos. Por politiquería no les hablamos claro a nuestros campesinos; no les hablamos claro a los empresarios y continuamos apoyando lo que empobrece. No debe haber confusión en hacer creer que el Cafta es o será el causante.
La amenaza de los empresarios, es que los consumidores dejen de comprar nuestros productos y coloque a la empresa en una situación económica difícil que puede causar la quiebra; pero es una realidad y amenaza vigente de hace más de 10 años. El problema de nuestros campesinos, es que el nivel de productividad y los precios bajos, apenas trabaja para subsistir; es lo que sucede desde hace más de 15 años y tiene en crisis al sector productor campesino. Este empobrecimiento del país, definitivamente es ocasionado por falta de capacidad en crear riqueza o trabajo, al ritmo que demanda la población.
Nicaragua necesita atraer y crear suficientes empresas para satisfacer la gran demanda de empleos, y el mercado interno no es suficiente; pero el Cafta abre la posibilidad que empresas consideren Nicaragua para exportar a Estados Unidos. Entonces, el próximo reto será el demostrar capacidad de construir el ambiente de negocios que atraiga la inversión, por lo que cada país de Centroamérica estará compitiendo.
No hacerlo bien será por falta de capacidad en crear las condiciones internas o clima adecuado para invertir, producir y trabajar; y hemos decidido continuar politiqueando; hemos decidido continuar repartiendo lo que no producimos y no tenemos; hemos decidido continuar descoordinados en los esfuerzos que demanda el país; lo que significa que hemos decidido continuar desperdiciando nuestro esfuerzo y energía en acciones que producen el efecto contrario, el de no dar respuesta a millones de nicaragüenses, quedando como opción el exilio económico.
El autor es ex Presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic)