- Sociólogo nicaragüense augura
un Cafta con pocos beneficios
para el istmo
Amparo Aguilera [email protected]
A juicio del sociólogo e investigador nicaragüense, Oscar René Vargas, Centroamérica debe “corregir” la mira del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta en inglés), cuya VII Ronda de Negociaciones se desarrolla esta semana en Managua.
Lo anterior lo expresó durante la presentación de su libro ¿Qué es el Cafta?, en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) donde compareció ante estudiantes y catedráticos de la educación superior.
Según el investigador tal y como van las “discusiones”, el mayor perdedor será el istmo ya que se carece de una política comercial que ponga en el tapete de la mesa de negociación, temas como el fondo de compensaciones teniendo en cuenta asuntos referidos a la biodiversidad (relacionada a plantas y animales), el agua y a los elementos geoestratégicos de la región (como su posición geográfica).
De acuerdo a Vargas, los primeros dos tópicos son importantes porque éstos en el futuro se convertirán en fuentes de materia prima.
En el caso de la biodiversidad ejemplificó la creación del “nanocarbono”, que deriva de las investigaciones hechas por la industria farmacéutica (la industria del futuro según su visión) que se concentran en la naturaleza, el cual es seis veces más fuerte y cien veces más liviano que el hierro.
Lo que significa que a partir del “nanocarbono” se empezarán a construir aviones y automóviles, con la idea de gastar menos gasolina. “Y resulta que Centroamérica tiene cinco veces más biodiversidad que Estados Unidos pese a que éste es 15 veces mayor, en territorio, que la región. No obstante en el capítulo de Propiedad Intelectual la biodiversidad no es tema de discusión y ni siquiera se tiene en las delegaciones a un miembro de Recursos Naturales”, indicó.
“ESPEJITO POR ORO”
En cuanto al agua, resaltó que América Latina concentra un buen porcentaje del agua existente en el planeta.
Y en el caso de la región centroamericana, dijo que existen cuatro veces más volúmenes de agua potable que en Norteamérica, nación que para el 2010 augura una importación del vital líquido, medible en un 18 por ciento.
A esto añadió el uso estratégico que tendrá el agua para la economía mundial a partir del 2020. Año en que la energía de hidrógeno (a base de agua) será consumible en un 20 por ciento por la Unión Europea.
“Por eso en el capítulo de Servicios (contemplado en el Cafta) una de las cosas a privatizar, además de las universidades, las cárceles… son las fuentes de agua, para garantizarse un control absoluto. Sin embargo, esto tampoco se está negociando”, insistió.
Sobre los elementos geoestratégicos, refirió la necesidad de materializar la construcción de un canal interoceánico (en Nicaragua), debido a que en los próximos años el comercio vuelve la vista al Pacífico. “Y tampoco eso se ha hablado en las negociaciones”, recalcó.
En este sentido, advirtió que los negociadores centroamericanos siguen sin definir el papel que la región tendrá frente al resto de los grandes mercados del mundo como el de Asia del Pacífico, con quien actualmente sólo se negocia el dos por ciento del comercio internacional.
“De manera que Centroamérica sólo se está casando con Estados Unidos cuando este país lo está haciendo con todo el mundo. El problema es que si no sabemos negociar nos van a dar espejito por oro”, puntualizó.
MÁS TIEMPO
De acuerdo a Oscar René Vargas, sociólogo e investigador nicaragüense, para corregir las desigualdades del Cafta, la región no debería “amarrarse” con la fecha que Estados Unidos impone para cerrar las negociaciones, cuya culminación se tiene prevista para diciembre de este año.
Esto según él permitirá que las delegaciones negociadoras del istmo determinen una política comercial favorable para los centroamericanos.
Además recomienda que si se va a continuar negociando el Cafta, la región exija la cancelación de la deuda externa. “Porque si no arrancamos de cero no tendremos ninguna posibilidad de crecimiento”, auguró.
¿ESTAFA?
Según Oscar René Vargas, sociólogo e investigador nicaragüense, el libre mercado que se avizora con el Cafta estará condicionado por la Ley de Bioterrorismo que el gobierno de Estados Unidos espera establecer a partir de enero del 2004. “Ya que con esa ley cualquier producto agropecuario que se quiera exportar pasará por varios mecanismos que incluyen la representación legal, generando más costos. Por lo tanto, excluirá a las pequeñas, medianas y microempresas. En otras palabras, por un lado abren el mercado y por el otro establecen una ley no arancelaria”, sostuvo.