Anna Lindh. (LA PRENSA/REUTERS)

Muere ministra sueca

AP ESTOCOLMO.- La Ministra de Relaciones Exteriores, Anna Lindh, murió la madrugada del jueves a causa de las heridas recibidas tras ser apuñalada repetidamente en una tienda de departamentos, anunciaron fuentes médicas y el gobierno. “No puedo creerlo”, dijo Michael Hirmiz, un iraquí que emigró a Suecia en 1984 y que recordó el asesinato del […]

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ESTOCOLMO.- La Ministra de Relaciones Exteriores, Anna Lindh, murió la madrugada del jueves a causa de las heridas recibidas tras ser apuñalada repetidamente en una tienda de departamentos, anunciaron fuentes médicas y el gobierno.

“No puedo creerlo”, dijo Michael Hirmiz, un iraquí que emigró a Suecia en 1984 y que recordó el asesinato del primer ministro Olof Palme en 1986. “Ahora ha vuelto a ocurrir aquí nuevamente en Suecia”.

“Le quedaba tanto por hacer en Suecia y era tan buena y tan admirada en toda Europa”, afirmó Lillemor Svensson, de 55 años, parada frente a la tienda en que fue apuñalada la canciller.

En el Parlamento, el Riksdag, los legisladores observaron un minuto de silencio al mismo tiempo que la bandera sueca quedó izada a media hasta en todo el país. Las iglesias permanecerán abiertas en muchos lugares y por la noche sería oficiado un servicio fúnebre en su honor en la catedral de Upsala.

Lindh estaba casada y tenía dos hijos menores.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan dijo en Ginebra que quedó “conmocionado y profundamente entristecido” al enterarse del fallecimiento de Lindh. Su esposa, Nane, es sueca.

Lindh, de 46 años, murió poco antes de las 5:30 de la madrugada tras más de diez horas de quirófano en el Hospital Karolinska, anunció el primer ministro Goeran Persson.

“Con gran tristeza he recibido la información de que falleció Anna Lindh. Es algo raro y difícil de comprender”, dijo Persson. Su muerte conmocionó a una nación que durante mucho tiempo ha presentado una imagen de accesibilidad en sus políticos. Como muchos otros funcionarios, no era protegida por guardaespaldas.

La policía no cree que su muerte haya tenido motivaciones políticas, aunque el homicidio recordó el asesinato del primer ministro Olof Palme, abatido a tiros de revólver cuando regresaba a su casa luego de ir al cine con su esposa en 1986.

El asesinato empaña además el cercano referéndum para decidir si Suecia acepta el euro.

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