- Industria farmacéutica de Nicaragua insta al gobierno a no ceder en negociaciones del Cafta
Mario José Moncada [email protected]
La industria farmacéutica de Nicaragua advirtió ayer de las consecuencias económicas que para la población del país y de Centroamérica traería el que se acepte la propuesta de Estados Unidos, de extender a más de 20 años las patentes a las medicinas en el marco del Tratado de Libre Comercio (Cafta, por sus siglas en inglés) actualmente en negociación.
Jaime Bengoechea, presidente de la Asociación de Industrias Farmacéuticas, instó al gobierno a no ceder en las pretensiones de Estados Unidos, y mantener lo acordado en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que en 1994 fijó un plazo máximo de 20 años para las vigencias de las patentes.
“Todo país debe tener la capacidad de producir los medicamentos que sean necesarios con el conocimiento ya divulgado, de lo contrario sería quedar a merced de las enfermedades”, señaló.
Claudio Valenti, vicegerente general de Laboratorios Rarpe, sostuvo que la propuesta norteamericana provocaría un aumento de los precios en las medicinas, pues se tendría que pagar los costos de las medicinas patentadas.
“Desde el punto de vista de la salud pública el impacto que tendría sobre el acceso a las medicinas y los costos para la población, serían muy significativos”, dijo Valenti.
Esto porque quedaría prohibida la producción de productos genéricos, que son productos farmacéuticos intercambiables con el producto innovador o patentado, y que generalmente se fabrican sin la licencia de la empresa originaria.
Bengochea mencionó por ejemplo, que un producto genérico como una tableta puede costar 20 centavos de córdoba, pero su equivalente con nombre de marca importado o patentando puede llegar a costar hasta dos córdobas.
Roberto Solórzano, gerente general de Laboratorios Solka, destacó el peso de la industria farmacéutica nacional al señalar que “en las licitaciones ha proveído un porcentaje importante de las medicinas que requiere el Ministerio de Salud”, de hasta el 28 por ciento.
Valenti agregó que el consumo nacional de medicinas ronda los 70 millones de dólares anuales, y más de 500 millones a nivel de Centroamérica.
Los representantes de la industria mostraron sus reservas porque el tema de la propiedad intelectual y de patentes sea negociado hasta en la octava y novena ronda del Cafta, previstas para octubre y diciembre próximo en Estados Unidos, pues el istmo estaría a merced de mayores presiones más políticas que técnicas.