La señora Élida Solórzano afirma que cuando se impartía Moral y Cívica había mayor estabilidad y menos pobreza. Pero no ofrece alguna alternativa válida y efectiva para que los niños y jóvenes manejen su sexualidad de manera adecuada. El repetido “autocontrol” no existe, y por la naturaleza misma toda la energía que se desprende de la sexualidad ésta es muy difícil de administrar, especialmente si se recibe una educación sexual timorata. Yo deploro la actitud del Presidente al haber ordenado esconder el manual que tan buen rumbo llevaba.
Yolanda Arróliga