Arturo Mfields yMoisés Martí[email protected]
La Procuraduría Ambiental advirtió del eventual peligro que podrían representar la instalación de antenas de telefonía móvil en zonas donde se concentran grandes focos poblacionales.
Según Lisandro De León, Procurador Ambiental de la República, el llamado “electrosmog” que producen las radiaciones de estos equipos de telecomunicaciones representa para algunos científicos una amenaza para la salud de las personas.
Aunque no existen pruebas fehacientes sobre el posible daño que provocan estas antenas, existen teorías que sustentan una vinculación entre la exposición a campos electromagnéticos y el cáncer en la niñez.
De León explicó que han estado estudiando el tema de cerca y consultando con especialistas, pues durante las últimas semanas han recibido denuncias de pobladores de Occidente y de Nejapa, en Managua, que han manifestado su preocupación ante eventuales daños a su salud.
Aunque todavía no existe un informe conclusivo sobre el daño del electrosmog, el procurador indicó que de acuerdo a lo establecido en la Ley del Medio Ambiente se deben tomar medidas preventivas sobre esta problemática.
De León explicó que no se oponen al progreso de la tecnología pero insistió en que la ley les faculta a tomar medidas preventivas si se considera una eventual afectación a la salud y al medio ambiente.
CONTROVERSIA ES MUNDIAL
La controversia con respecto a la instalación de antenas para telefonía celular es común en todo país en el que se registra una ampliación masiva del servicio, principalmente en las zonas rurales, comentó Richard López Vanegas, jefe del Departamento de Ingeniería del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), ente regulador de las telecomunicaciones.
“Los reclamos siempre se dan principalmente en pequeñas comunidades o regiones autónomas y casi siempre lo que se ha establecido son normativas. En Europa es muy común que se den estos casos, incluso cada país tiene sus propios (indicadores) niveles de radiación”, comentó.
En relación a la controversia que se ha generado en Nicaragua por este tema, López Vanegas opinó que el mayor temor de la población no es por las radiaciones que pueda emitir la antena, sino por el peligro que puedan representar una posible caída de ésta.
RADIACIÓN NO IONIZANTE
Agregó que las señales que emiten las antenas son lo que denominó como “radiaciones no ionizantes”, las que según él, no afecta a las personas.
“Las radiaciones ionizantes son las que afectan sin lugar a duda directamente a todo lo que sea tejido, pero en lo que son celulares no se encuentran presentes, aunque son los informes médicos los que van aclarar la existencia o no de peligro”, señaló.
“La normativa soluciona pero siempre queda la inquietud. Lo mismo pasaba con la radiación de los teléfonos celulares y no hay ninguna reglamentación de cómo hablar por celulares”, finalizó el especialista.