Melania Avellán de Aly
En nombre de la Cámara de Turismo de Ometepe, que aglutina los sectores económicos de nuestro oasis de paz, protesto por los altos costos en las tarifas de energía eléctrica.
En Ometepe quizás un 30 por ciento de la población ha emigrado a Costa Rica debido a la falta de trabajo y medios para subsistir. Carecemos de fuentes de trabajo, no hay industrias y en el medio agrícola tampoco podemos trabajar pues desde que desapareció el Banades ningún banco nos presta atención.
Como nicaragüenses exigimos un poco de atención. ¿O es que Ometepe tendrá que anexarse a Costa Rica para obtener respuestas a sus necesidades?
Trabajamos con nuestros propios medios, “de araños y pellizcos”, ni siquiera hemos salido del cascarón y nos esperan con altos costos de agua, luz e impuestos. El alto costo de la canasta básica se acrecienta con el impuesto de Enap que nos cobran como si ingresáramos a otro país, y nadie sabe qué beneficio trae al pueblo ya que el pasajero tiene que hacerse cargo de su mercadería o su “cajita” por la cual también hay que pagar.
En el caso de la electricidad hemos recibido cobros tan alterados que por nuestros escuálidos recursos es desesperante enfrentarlos. Por el hecho de tener un rótulo piensan que percibimos grandes ingresos. Lo mismo sucede con el recibo del agua, cada día más alterado. Estamos pensando poner nuestra propia planta eléctrica y hacer pozos en nuestros patios y así terminar de una vez por todas con el flagelo de los altos costos de luz y agua.
Otro problema es el alza de los servicios telefónicos. Antes nos cobraban 80 córdobas de consumo básico y ahora nos quieren cobrar 15 dólares. ¿Será que tendremos que buscar otras alternativas en otro país para sobrevivir?