Desde el cerro El Coyotepe, se puede contemplar en toda su extensión la ciudad de Masaya, que hoy está de fiesta. (LA PRENSA/ M. FLORES)

La folclórica Masaya celebra 164 años de ser ciudad

Como es tradicional, el ropaje típico engalanará la cuna del folclor y los masayas danzarán en su cumpleaños 164. Además de los bailes, degustarán las comidas típicas que esperan departir también con el hijo de esa tierra, el presidente de la República, Enrique Bolaños y el cardenal Miguel Obando y Bravo Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected] Hoy […]

  • Como es tradicional, el ropaje típico engalanará la cuna del folclor y los masayas danzarán en su cumpleaños 164. Además de los bailes, degustarán las comidas típicas que esperan departir también con el hijo de esa tierra, el presidente de la República, Enrique Bolaños
    y el cardenal Miguel Obando y Bravo

Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected]

Hoy dos de septiembre la ciudad de Masaya, cuna del folclor nacional, celebra su 164 aniversario de ser elevada a ciudad y los masayas celebran la ocasión con un desfile de artistas y presentaciones culturales en el antiguo mercado de artesanías.

En el evento artístico-cultural destacan grupos folclóricos, bailes de Agüizotes, Inditas y el Toro Venado del Pueblo, comilonas de masas de cazuelas, chicha y otras comidas típicas, propias de los masayas.

Está previsto que la diputada departamental, Jacaranda Fernández, dé lectura a un anteproyecto de Ley encaminado a buscar recursos económicos para la ciudad, en base de ser la ciudad: “Patrimonio Cultural de la Nación” y “Capital del Folclor Nicaragüense”.

“Por las dos categorías que posee Masaya, buscamos financiamiento para impulsar las actividades culturales y la preservación de los patrimonios históricos de los cerros La Barranca y Coyotepe”, dice la diputada Fernández.

Para las cinco de la tarde de hoy está previsto que el presidente Enriques Bolaños, inaugure la reconstrucción de la Parroquia La Asunción, que fue rehabilitada después que el terremoto del 2000 ocasionara daños severos a la infraestructura. También se espera la bendición por parte del cardenal Miguel Obando y Bravo.

Los Masayas que se caracterizan por ser alegres, fiesteros, y amables, sobresalen por ser laboriosos, siendo reconocidos en el nación además por su afición al folclor, por la artesanía que magistralmente trabajan.

La ciudad está rodeada por las alturas de Catarina, el complejo del volcán Masaya, y los históricos cerros del Coyotepe, La Barranca y al occidente la bella laguna de Masaya.

El nombre de Masaya, procede el anual “mazatl que significa venado, y la partícula “Yan” que denota lugar, es decir “Lugar donde hay venados”.

MASAYAS TRASCIENDEN

Masaya ha dado valiosos aportes a Nicaragua, entre los que se destacan el ilustre músico y compositor Alejandro Vega Matus, asimismo Fernando Luna Jiménez, quien compuso la sinfonía de las Américas.

Masaya es reconocida como la “Capital del Folclor de Nicaragua”, y también fue declarada “Patrimonio Cultural de la Nación”, el dos de septiembre de 1989 por contar con monumentos arquitectónicos como el antiguo mercado, El Coyotepe, la Parroquia La Asunción, entre otros.

“Es considerada la depositaria de las tradiciones que contribuyen al fortalecimiento y promoción de identidad cultural nacional; que la actividad creativa de sus pobladores ha sido una permanente búsqueda del enriquecimiento de las artesanías y la conservación de su folclor”, según decreto publicado en La Gaceta.

El 23 de octubre del 2000 en sesión solemne, la Asamblea Nacional, la declara “Capital del Folclor Nicaragüense”, por ser la poseedora de grandes expresiones folclóricas y danzas que la distinguen de las demás ciudades del país, entre las que destacan las danzas folclóricas como: el Toro Venado, Agüizotes, las Inditas, Los Chinegros, entre otros.

MERCADO, UN VALOR ARQUITECTÓNICO

Carmen Rojas, periodista y directora de la revista Tata Chombo, destaca y relata la historia del atractivo masayense, entre lo que refiere el Centro Cultural Antiguo Mercado de Artesanías conocido como el Mercado Viejo, que es una representación perfecta de la historia de la “Ciudad de Las Flores”, construida en el centro de la ciudad en el año 1880.

“El alcalde de ese entonces Rafael Zurita organizó la construcción del castillo con un estilo medieval, concluido once años después, llevando el nombre de Mercado Municipal, albergó a todo el comercio de Masaya y ofreció a los pobladores de esos años un centro de compra y venta de la época”, recuerda Rojas.

El gran mercado sufrió por el año 1966 un voraz incendio, pero esa desgracia para los masayas se repitió en 1978 en la insurrección sandinista en contra de la dictadura somocista. Pese a ello, el lugar representa es un símbolo y es por ello que el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro lo rescató de las cenizas reinaugurándolo en 1997 con el nombre de Centro Cultural Antiguo Mercado de Artesanías.

“Esa joya arquitectónica desde su construcción tiene como objetivo apoyar a los artesanos productores en la promoción y ventas de sus productos, además persigue preservar y desarrollar la habilidad artística de esas manos laboriosas en la verdadera ‘Cuna del Folclor’”, dijo Rojas.

¿POR QUÉ COME YUCAS?

Muchos se preguntarán el porqué a los masayas se les dice “come yucas”. Tanto Ramírez y Rojas coinciden en que durante, la guerra nacional el filibustero William Walker destruyó las plantaciones y cultivos agrícolas de las comarcas del sur con la intención de desabastecer a los aguerridos monimboseños.

Al paso de Walker quedaron atrás cultivos arrasados que intentaron dejar sin víveres a los masayas que se oponían a su fuerza destructora. “Atrás dejaron plantíos de yucas, tubérculo desconocido por el gringo invasor, intactos sin percatarse que éste sería el alimento de los masayas y por el cual les daba las fuerzas para seguir combatiendo”, relataron Ramírez y Rojas.

“Walker se asombró de las fuerzas de los masayas y no se explicaba cómo se alimentaban después de haberles desbaratado sus cultivos. Es entonces que los invasores llamaron a los masayas, en su mayoría monimboseños, los come yucas”, recuerdan.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí