- “Se fueron porque quisieron”, dicen en empresa
Emiliano Chamorro [email protected]
El matrimonio conformado por Yelba Hernández y Juan Raúl Martínez, perdió su empleo, según ellos, por el maltrato al que eran sometidos por el supervisor dominicano, Juan Grullón.
Según Hernández, a diario tenía que “soportar las ofensas y prepotencias de este señor”. Aseguró que esta situación ya la había expuesto a las autoridades de la zona franca Metro Garments, pero, “ni aún así este señor pudo controlar sus impulsos contra mi persona”.
LA PRENSA consultó con Recursos Humanos de la empresa Metro Garments, y Marcos Valle, asistente de la jefa de ese departamento, Lissette Rivera, informó que la pareja efectivamente había renunciado, sin embargo dijo desconocer las causas que llevaron al matrimonio a retirarse de sus empleos. “Ellos se fueron porque quisieron”, dijo el funcionario.
La señora Hernández dice que trabajó dos años y medio en esa empresa, pero la supuesta actitud de maltrato laboral del dominicano la hizo renunciar a su empleo.
“¿Cómo es posible que tengamos que renunciar por el maltrato en nuestro centro laboral, dónde están las autoridades que protegen a los trabajadores?, se preguntó indignada Hernández.
Igual situación corrió Juan Raúl Martínez, esposo de Hernández, quien laboraba para la misma empresa y no tuvo más alternativa que renunciar, argumentando que el supervisor extranjero lo maltrataba “con palabras soeces”.
El matrimonio hizo un llamado a las autoridades del Ministerio del Trabajo (Mitrab) para que tengan más presencia en esta empresa, ya que según ellos, es usual el maltrato de este señor contra los empleados.