- Aplanadora sobre Cárcamo refleja estrategia sandinista para no dividir su voto, afirma
Luis Felipe [email protected]
La renuncia del vicealcalde de Managua, Evert Cárcamo, como precandidato a la comuna capitalina por el Frente Sandinista (FSLN), es un claro mensaje para las “fuerzas democráticas” para participar en las elecciones municipales de 2004 en un solo partido, con una sola fórmula, consideró ayer el ministro de Transporte e Infraestructura (MTI), Pedro Solórzano.
Solórzano es la personalidad con mayor opinión positiva para alcanzar la Alcaldía de Managua, según los últimos sondeos de opinión.
A juicio del titular del MTI, las “fuerzas democráticas” –integrada principalmente por liberales y conservadores— tendrán que buscar un “buen candidato, potable y que pueda incluso robarle votos al sandinismo”, para derrotar a Dionisio “Nicho” Marenco, el candidato oficial del FSLN, en los comicios de noviembre del próximo año.
Observó que la “doblada de brazo” a Cárcamo, obedece a una estrategia del FSLN para evitar una posible división del voto sandinista, a como ocurrió en las elecciones de 1996, cuando tenían como candidato a Carlos Guadamuz y al también sandinista Herty Lewites, como candidato de un partido de suscripción popular.
“Igual nos puede pasar a nosotros, los demócratas, si tenemos a dos o tres candidatos del otro lado”, advirtió.
Solórzano resaltó la disciplina partidaria del FSLN y auguró un difícil triunfo de la derecha en la comuna capitalina, si las “fuerzas democráticas” participan divididas.
“El voto sandinista es un voto disciplinado. Yo decía que sí ahí (en el FSLN) ponen a Zoropeta o a Clodomiro –dos personajes pintorescos de la capital—-, lo van a apoyar”, sostuvo, con ironía.
A pesar de la disciplina partidaria de los sandinistas, Solórzano está convencido que las “fuerzas democráticas” tienen una superioridad en Managua, que se podrá demostrar si participan unidos en un solo partido y con una fórmula edilicia.