- Trámites de cedulación y otras gestiones paralizadas por protesta de trabajadores
María José Uriarte [email protected]
Molestos reaccionaron los ciudadanos que acudieron ayer a las oficinas centrales del Consejo Supremo Electoral (CSE), ubicadas en Metrocentro, para realizar diversas gestiones, encontrando las puertas cerradas de la institución, ya que los trabajadores iniciaron una huelga indefinida por la falta de cumplimiento a sus demandas laborales.
Las personas que tienen pendiente realizar solicitudes, reposiciones y adquisición de su cédula, entre otros trámites, tendrán que esperar hasta que los trabajadores del Poder Electoral resuelvan su situación con la administración del CSE.
“Es una gran maldad, una gran sinvergüenzada, como vas a creer, desde Chinandega vengo y he hecho cuatro viajes, yo no sabía nada, hasta hoy que vine me di cuenta que porque no les han pagado, no atienden al público, pero aún así deben atendernos, porque si venimos, es porque necesitamos las cosas, por gusto no podemos venir”, exclamó la señora Juana Acosta.
Por su parte Benedicto Hernández, quien trataba de ayudar a un amigo que tiene que viajar a Costa Rica por problemas familiares, dijo que eso reflejaba una falta de consideración para los ciudadanos.
“Nos encontramos con esta barbaridad, qué culpa tiene la ciudadanía de situaciones internas, esto es improcedente, y ojalá no tarden en venir los agentes del orden, para que resuelvan está situación”, sentenció.
Gladis Guillén también fue afectada, ya que le urgía solicitar la cédula de su hijo, para los trámites de su diploma de bachiller, y no fue atendida.
TRABAJADORES PIDEN COMPRENSION
Manuel Zapata, secretario general del sindicato del CSE, pidió comprensión a la ciudadanía, por la huelga. Manifestó que su lucha es justa ante la falta de respuesta de las autoridades superiores del Poder Electoral y afirmó que desde hace tres meses venían posponiendo el paro indefinido.
Entre las demandas, exigen respeto y cumplimiento de las resoluciones emanadas por el Ministerio del Trabajo y por la Comisión Laboral de la Asamblea Nacional, entrega inmediata de las colillas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), pago de reembolso por gastos médicos incurridos por la falta de colillas.
Además, solicitan el pago de horas extras a vigilantes, conductores, personal de atención al público y fábrica de cédula, pago de subsidio alimenticio, médico y viático de transporte, así como el pago de salario a trabajadores contratados, y la conformación de una comisión bipartita para discutir propuestas salariales.
DEMANDA ES JUSTA
Una fuente del CSE dijo que el reclamo de los trabajadores “son demandas legítimas que se encuentran en tramitación”. Sobre el problema de las colillas, aseguró que hay un impasse porque el INSS pretende cobrar un monto desproporcionado a la deuda real, establecida en 24 millones de córdobas, la que se incrementó con los intereses a 48 millones de córdobas.
Manifestó que el INSS se comprometió a entregar las colillas, si se abonaba a la deuda, lo que se hizo pagando los meses de julio y agosto, pero ahora quieren imponer al CSE que acepte el total de lo adeudado, y mientras tanto, continúan reteniendo las colillas de los trabajadores.
Estas consideraciones fueron desestimadas por los sindicalistas y aseguran que la deuda real con el INSS, es esa, además que a ellos siempre se les deduce y se preguntan hacia dónde se canalizó ese dinero, si no se enteró al Seguro.
MAGISTRADOS VIOLARON ACUERDOS
Manuel Zapata desestimó que el Mitrab, vaya a declarar nula la huelga, porque indicó que tenían derecho. Argumentó que sus reclamos los respaldan varios acuerdos firmados con la comisión laboral del Parlamento, de los cuales, el Mitrab es garante.
Por su parte, el ministro del Trabajo, Virgilio Gurdián, expresó que para iniciar una huelga hay que cumplir un procedimiento conforme la ley. Agregó que el CSE tiene que acudir al Mitrab para definir la situación, pero que hasta el momento no tenía conocimiento de que se haya realizado ninguno de esos trámites.
POLEMICA POR REAJUSTE
Una fuente del Poder Electoral aseguró que los sindicalistas “no tienen calidad moral para dirigir la lucha, ya que se les aprobó un aumento salarial en un 40 por ciento”, a lo que Zapata respondió que esto era más bien una nivelación de su salario, y que el objetivo de esa medida era desvirtuar la lucha por lograr sus demandas.