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RIO DE JANEIRO.- El rechazo público del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a ser identificado como líder de izquierda, es visto por la mayoría de los analistas como un gesto pragmático del ex líder sindical que llegó a la Presidencia a la cabeza de una abigarrada coalición que incluye a partidos de izquierda y derecha.
“En toda mi vida nunca me gustó recibir el rótulo de izquierda. La primera vez que me preguntaron si yo era comunista, respondí: soy tornero mecánico’’, dijo el mandatario el martes, en Caracas, durante una conferencia de prensa.
La declaración podría hacer levantar las cejas de algunos de los que han seguido de cerca la carrera de quien desafió a los militares de derecha que regían el país, y condujo huelgas masivas. Pero para los analistas fue una manifestación de coherencia.
“Refleja su actitud pragmática”, dijo Haroldo de Britto, miembro del Instituto Brasileiro de Estudios Políticos y de la firma Goes Consultores Asociados, en Brasilia.
Agregó que la trayectoria de Lula da Silva, desde la conducción sindical hasta la Presidencia, siguió un camino dentro de la izquierda. “Pero no quiere ser identificado con ningún rótulo, sobre todo ahora que llegó al gobierno, conduce una administración de centro y no quiere cerrar ninguna puerta”, dijo.