- En caso de perder elecciones, regresaría a la presidencia del Congreso guatemalteco
ACAN-EFE
GUATEMALA.- El general golpista José Efraín Ríos Montt solicitó ayer permiso al Congreso Legislativo de Guatemala para ausentarse de la presidencia de ese organismo a partir del próximo 2 de septiembre, y dedicarse de lleno a la campaña electoral.
A partir de esa fecha, la Presidencia del Parlamento quedará en manos del diputado del gobernante partido Frente Republicano Guatemalteco (FRG, derecha), Carlos Hernández Rubio, quien ocupa la primera vicepresidencia del Congreso, confirmó a periodistas un portavoz de ese organismo.
Ríos Montt, de 77 años, se dedicará de lleno a promover su candidatura presidencial, la cual es apoyada por el partido oficial.
El polémico militar ocupó la presidencia del Congreso guatemalteco por cuatro años consecutivos, luego de que su partido, que cuenta con mayoría parlamentaria, modificara en el año 2000 la Ley Orgánica del Parlamento con ese objetivo.
El general retirado logró el pasado 30 de julio que la Corte de Constitucionalidad (CC) ordenara su inscripción como candidato a la Presidencia, a pesar de que la Constitución guatemalteca se lo impide por haber participado en un golpe de Estado.
Ríos Montt gobernó de facto Guatemala entre marzo de 1982 y agosto de 1983, luego de encabezar un golpe de Estado militar que derrocó al presidente Romeo Lucas.
Aunque el pasado 31 de julio el Tribunal Supremo Electoral (TSE) entregó a Ríos Montt las credenciales que le acreditan como candidato presidencial, su participación en los comicios del 9 de noviembre próximo aún está en peligro.
Actualmente, la Corte Suprema de Justicia (CSJ) analiza dos recursos de amparo presentados por partidos de oposición en contra de la inscripción del candidato del FRG.
Al dejar la presidencia del Congreso, explicó el portavoz del Parlamento, Ríos Montt no pierde su calidad de diputado, ya que sólo solicitó permiso para ausentarse.
De esa cuenta, en caso de salir derrotado en las elecciones, podrá retornar a presidir ese organismo, cargo que deberá entregar el próximo 14 de enero, cuando se oficializa el cambio de autoridades.
Según las últimas encuestas publicadas por medios locales, las posibilidades de triunfo de Ríos Montt son mínimas, ya que ocupa el quinto lugar en la intención de voto de los guatemaltecos.
El favorito para ganar los comicios es el empresario Oscar Berger, el cual es apoyado por la coalición Gran Alianza Nacional, la cual está integrada por tres pequeños partidos de derecha.
Los guatemaltecos elegirán el próximo 9 de noviembre a su próximo presidente, vicepresidente, 158 diputados al Congreso, 20 al Parlamento Centroamericano, y 331 alcaldes.
VIOLENCIA POLÍTICA
Al menos 17 dirigentes de la oposición y activistas políticos han sido asesinados desde el pasado 15 de mayo, cuando el Tribunal Supremo Electoral convocó a elecciones generales para el 9 de noviembre, según datos del “Mirador Electoral 2003”.
Desde su retorno a la democracia en 1986, la sociedad guatemalteca no había vivido momentos de tanta tensión y violencia como ahora cuando se apresta a elegir a sus nuevos gobernantes.
“Los actos de intimidación, violación a la vida e integridad personal” de los activistas de oposición han sido la constante, dice ese organismo.
Las oficinas centrales de la Procuraduría de los Derechos Humanos fueron registradas el martes por desconocidos, quienes robaron equipos de ordenadores, documentos y defecaron en los escritorios de esa institución.