Cafta y el proyecto FSLN

Marco A. Mayorga [email protected] El tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta), tiene dos grandes beneficiarios: los consumidores porque bajan los precios; y los trabajadores, pues la venida de empresas de primer mundo significa mejores trabajos, ambiente, sistemas y mejores salarios. Los perjudicados son los empresarios de todo tamaño ante las nuevas […]

Marco A. Mayorga [email protected]

El tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta), tiene dos grandes beneficiarios: los consumidores porque bajan los precios; y los trabajadores, pues la venida de empresas de primer mundo significa mejores trabajos, ambiente, sistemas y mejores salarios. Los perjudicados son los empresarios de todo tamaño ante las nuevas amenazas que los fuerza a convertir la empresa en competitiva y eficiente; y algunos políticos que viven del actual desorden económico que es propicio para el populismo y para negocios informales.

Los consumidores, aún sin los efectos del Cafta, están respondiendo con demasiado interés ante las transformaciones que se observan en el comercio (Efecto Price Smart); pero resulta contradictorio la oposición de algunos sindicalistas que representan a los otros ganadores del Cafta, los trabajadores.

El Cafta no es un plan de desarrollo, solamente es una oportunidad de largo plazo en organizar nuestro comercio con Estados Unidos que permitirá a Nicaragua promover grandes inversiones para generar empleo a mayor ritmo. Significa amenazas para algunos sectores y empresas; que deben ser identificadas con soluciones e incluirlas en la negociación con las protecciones debidas.

El Cafta no es total libre comercio, es organizar el comercio definiendo productos libres y productos o sectores que requieren una moratoria o protección temporal para su adaptación. Desde hace más de 15 años estamos en un libre mercado desordenado donde estas consideraciones no existen y está provocando en Nicaragua y otros países cierres repentinos de empresas o sectores.

En los opositores al Cafta hay: los que tienen una alternativa; los temerosos a ser afectados; y los que se oponen a todo y no presentan alternativas. Es importante considerar a los opositores que tienen un plan, analizarlos objetivamente y crear un intercambio de opiniones de altura ante la opinión pública. Reconocer a los temerosos para que sus consideraciones sean incluidas en las negociaciones. Y respetar a los que siempre se oponen y no presentan alternativas.

Nicaragua se encuentra en esta oportunidad envidiada por muchos “países ganadores” del mundo que están en lista de espera para negociar con USA; si Nicaragua decidiera apartarse y negarse sería el peor fracaso y aislamiento como nación.

Desde hace más de 20 años no hemos sido capaces de generar la cantidad de empleos que requiere Nicaragua, 400 mil son desempleados y un millón están en el exilio económico. Para el año 2020 tendremos que generar alrededor de 2.5 millones de empleos y ésta es una tarea que requiere ser emprendida, desechar lo que no funciona y dejar de aplicar la misma receta que nos ha mantenido en la pobreza y en la ineptitud.

El FSLN, al inicio manifestó rechazo sin solución al Cafta, pero hace pocos días anunció que presentará un plan o recomendaciones. Señalaron que han sido excluidos, pero deben reconocer que esto es tarea del gobierno de turno, así como en Chile le tocó a un gobierno de izquierda. El momento no es una decisión de Nicaragua y deben acceder que algunas veces las decisiones pueden hacerlas otras personas. Sin embargo, la negociación no ha sido excluyente. Los gremios empresariales y sindicales del FSLN han tenido y tienen la oportunidad de involucrarse, emitir opinión e influir en las recomendaciones de estos sectores. El avance de las negociaciones del Cafta, en cierto nivel que participa el FSLN es un tema abierto y conocido, por lo tanto conocen todos los aspectos y detalles alrededor del Cafta.

El FSLN conoce de previo que tienen dos opciones: presentar una propuesta con el ánimo de contribuir e influir; o una propuesta con planteamientos que resulta objetivamente imposible de aceptar pues se ha avanzado más del 60 por ciento de las negociaciones; tienen la opción de decidir politizar el Cafta instruyendo a sus dirigentes a ser parte de las manifestaciones anti Cafta del 15 al 19 de septiembre en Managua u optar por una actitud moderna y propositiva.

Nicaragua requiere concentrar mucho esfuerzo y recursos en los pequeños empresarios y en los campesinos que hoy sobreviven en una economía de subsistencia, para transformar las actuales formas de trabajos, en métodos productivos y personas generadoras de riqueza. Y el FSLN puede decidir enfrentar este reto, construir y ser parte de la solución y así, todos los sectores unidos, sacar adelante a Nicaragua, iniciar un proceso de transformar el país, hacerlo funcionar para fabricar los 2.5 millones de empleos.

El autor es ex presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua.

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