Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
Café es el principal producto de exportación. Llega a más países y a lugares más lejanos como Grecia, Siria, Marruecos y Japón.
Definitivamente de los mercados de exportación se puede esperar cualquier cosa. Por ejemplo, sabía usted que el segundo producto de exportación de Nicaragua a Japón son las tripas, vejigas y corazones de vaca. Seguramente que no.
Pero bueno… por muy extraño que parezca esta práctica de mercadeo, ha resultado muy beneficiosa para ambos países, por eso es que sólo en vísceras de bovinos el año pasado Nicaragua exportó más de un cuarto de millón de dólares.
¿Pero a cuántos países tan lejanos Nicaragua está exportando? Pues bien, la verdad es que los lejanos, lejanos realmente son cinco, son naciones con las cuales desde hace mucho tiempo hay un intercambio comercial constante: Australia, Japón, China, Taiwan y Tailandia principalmente. Hay registrados otros más, pero debido a su ínfimo peso exportador en los registros figuran como eso: otros lugares y nada más.
En términos generales el producto que más se vende en esos mercados lejanos es el café de especialidad o gourmet y, la carne bovina, incluido el cuero o piel disecada. También se venden puros, mariscos, desperdicios de aluminio y artesanía.
Roberto Brenes, gerente general de la Asociación de Productores de Productos no Tradicionales (Apenn) sostiene que se exportan algunas cosas a países tan lejanos y es porque hay suficiente calidad para vender.
“Además que muchos países se suplen de las cosas que otros no pueden darles y realmente lo que debería estar haciendo es explorando en qué mercados podemos explotar algunas cosas”, manifestó.
Explicó que justamente el conocimiento de los nichos de los mercados es algo que Nicaragua puede aprovechar para vender algunos productos que algunos mercados lejanos requieren y que muy pocos vendedores los han atendido.
También consideró que podría ser una ventaja el estar pensando cómo explotar el mercado de los productos agroindustriales en esos lugares. “Por ejemplo el caso de los pijibayes. Dadas las distancias y la cultura culinaria, difícilmente los podrían cocinar en el Asia, pero nosotros podemos buscar cómo prepararlos, empacarlos, enviarlos y venderlos como frutas exóticas. Igualmente podría pasar con los nancites, el jocote o los mangos”.
Para poner un ejemplo más concreto, es como lo que los países del mediterráneo hacen con las aceitunas. Ellos las cortan, las procesan en aceite o nos las mandan empacadas y las mandan envasadas. Nunca las encontraremos frescas, porque al venir a nuestro país simplemente se dañarían.
Según Susumu Mashimo, consultor para el fortalecimiento del comercio entre Japón y Nicaragua, la importancia de tener lazos comerciales con países que están tan alejados, es que demuestran las calidades de algunos productos, como lo es el caso del café.
“Pero además, una de las cosas por las cuales los mercados han crecido, es porque muchos de los suplidores que tenemos para algunos productos, no pueden facilitar todo lo que el mercado requiere”, señaló.
UN MERCADO SIN MUCHO CRECIMIENTO
Si bien es cierto que las exportaciones de Nicaragua a los mercados lejanos han crecido, la de la región centroamericana parece permanecer casi constante desde hace un tiempo atrás.
Sin embargo, estos mercados son una excelente oportunidad para que los productores nacionales empiecen a suplir algunas necesidades específicas de consumo, según Comentó Roberto Brenes, gerente general de la Asociación de Productores de Productos No Tradicionales.
Además consideró que en la medida que los mercados locales se saturen de Tratados de Libre Comercio, siempre habrá necesidad de introducir nuevos productos en otras partes, así podrían haber incrementos en las exportaciones de café, langosta y maní, por ejemplo.
Susumu Mashimo, consultor para el fortalecimiento del comercio entre Japón y Nicaragua del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI) comenta que dadas las características de algunos productos en el país, el comercio entre ambas naciones ha crecido y lo seguirá haciendo porque realmente ambos países se han dado cuenta de la calidad de los artículos que se venden.
Cree que en poco tiempo las exportaciones de café, que es el principal producto de exportación a ese mercado, se puede ampliar. Sin embargo para lograrlo hay que invertir mucho más en la parte de la comercialización y la promoción de los productos locales.
“En este país hay calidad, por ejemplo nosotros también le compramos café a Brasil y a Colombia, pero pagamos un precio más caro por el de Guatemala y el de Nicaragua, porque es excelente, pero muchos japoneses no lo saben y eso hay que cambiarlo”, aseguró.