Los pequeños hoteles están afectados por la falta de acceso al financiamiento. (LA PRENSA/J. López)

Pequeños hoteles casi a la deriva

No son enormes, pero sí confortables con precios accesibles y variados, que van desde los 25 a 60 dólares por noche Giselle Alemán Ayala [email protected] Una nube negra pende sobre los pequeños hoteleros, ante la carencia de financiamiento, promoción y elevados costos fijos, para unos los rubros representan más del 90 por ciento de la […]

  • No son enormes, pero sí confortables con precios accesibles y variados, que van desde los 25 a 60 dólares por noche

Giselle Alemán Ayala [email protected]

Una nube negra pende sobre los pequeños hoteleros, ante la carencia de financiamiento, promoción y elevados costos fijos, para unos los rubros representan más del 90 por ciento de la oferta hostelera nacional.

Son muchas las demandas planteadas por un sector que hasta hace pocos años estuvo disperso, pero, que recientemente comenzó a organizarse y hacerse sentir en el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur).

La encargada de Pequeñas y Medianas Empresas (PYME) de la Unidad Económica del Intur, Tania Castro, explicó que los problemas que presentan los pequeños hoteles van desde la higiene y manipulación de alimentos, hasta de infraestructura y diseño.

“No les dan mantenimiento por escasez de financiamiento, ya que en lugar de mantener medidas preventivas, recurren a medidas correctivas que al final resultan ser más costosas”, dijo Castro.

Explicó que uno de los obstáculos que se enfrentan para desarrollar al sector es el hecho de que la mayoría de los empresarios turísticos son empíricos y no todos se preocupan por capacitarse. “Es decir que la mayoría son profesionales en otras áreas; no en turismo, ello si no se informan, inevitablemente merma la calidad de los servicios”.

Castro aseguró que debido a la escasez de recursos, Intur no está en la capacidad de brindar ningún tipo de financiamiento a los hoteleros. En cambio les brindan de forma gratuita capacitaciones a nivel gerencial y de tipo técnico dedicado al personal.

Sin embargo, destacó que muchos propietarios de pequeños hoteles desconocen la existencia de las capacitaciones, lo que adjudicó a la dificultad de los trámites para acceder a la información.

“Por ello muchos pequeños hoteleros han solicitado al Mific (Ministerio de Fomento, Industria y Comercio) la creación de una ventanilla única de inversiones para el sector, donde puedan encontrar información de todo tipo”, dijo Castro.

Sin embargo —aseguró Castro— existe una caja de herramientas que se creó con la ayuda de organizaciones no gubernamentales y muchos no la visitan aunque la conozcan. “Es una mezcla de muchos factores: desinterés, desinformación o información dispersa”.

HOTELEROS DEMANDAN

El Presidente de la Cámara Nicaragüense de Turismo, Micro, Pequeño y Mediano (Cantur), Juan Iván Bugna, es un ciudadano suizo radicado en Nicaragua y propietario del hotel Ceésar, el cual tiene 13 años de funcionamiento.

Bugna representa un caso de éxito ante la adversidad y asegura que si su hotel ha sobrevivido ha sido gracias a una especie de prudencia al momento de invertir. “Hemos crecido lentamente. Cada inversión no ha superado los 25 mil dólares. Es decir adquirimos deudas sostenibles por lo que difícilmente corremos el riesgo de perder el negocio”.

Explicó que si logró desarrollar su negocio fue debido a que trabajó con fondo propio, los hoteles que hicieron inversiones fuertes de 150 mil a 500 mil dólares ahora están teniendo problemas financieros por deudas.

EL ABISMO DEL FINANCIAMIENTO

Bugna señaló que un agravante de la situación de los hoteleros es la falta de financiamiento dedicada al rubro. Los préstamos son brindados por los bancos, son otorgados únicamente a título personal y no como empresa. “Las actuales tasas de interés son inaceptables, ya que debemos pagar desde el cuatro a cuatro punto cinco por ciento mensual, lo que significa que pagas un 40 por ciento de interés anual”.

Pero luego de mucho insistir, una luz brilló al final del túnel para los pequeños hoteleros organizados. Recientemente el Banco de Finanzas aprobó el desembolso de siete millones destinados al financiamiento del rubro.

“Cantur obtuvo siete millones de dólares que están destinados únicamente a los pequeños hoteles que estén asociados a Cámara, para financiamiento en la mejora de sus cocinas y baños”, manifestó Bugna.

Calificó que los financiamientos poseen tasas de interés aceptables para las Pyme que normalmente no tienen acceso a este tipo de apoyo. Además, para acceder al crédito los hoteleros no deberán presentar una garantía hipotecaria.

Bugna explicó que el financiamiento brindado es de 1.50 mensual, es decir que anualmente pagamos un 19 por ciento de interés y ésta sí es una deuda.

LA COMPETENCIA

Puntualizó que ante la poca afluencia de clientes, las cadenas de hoteles grandes se han visto forzadas a bajar sus precios a tal punto que se equipararon con lo cobrado por los pequeños hoteles.

Según Bugna, las cadenas de grandes hoteles llegaron a cobrar hasta cincuenta dólares la noche por habitación, “cuando normalmente los hoteles pequeños cobrábamos entre 30 y 60 dólares”.

La situación forzó a cambios. Uno negativo que obligaba a los hoteles disminuir sus precios y otro positivo que les enmendaba la necesidad de ser más competitivos y brindar un mejor servicio.

Para Bugna, parte del encanto de los pequeños hoteles está en la atención personalizada, ya que muchos turistas gustan de establecer un contacto directo con las personas del pueblo al que visitan y una cocina tradicional.

Finalmente consideró que un problema tanto o más serio que el financiamiento, es el del alto costo del servicio de la energía eléctrica, el cual interviene en toda la cadena de los costos de producción y absorbe en gran medida los ingresos del mismo.

“CASTIGO”

El Presidente de la Cámara Nicaragüense de Turismo, Micro, Pequeño y Mediano (Cantur), Juan Iván Bugna, criticó, que aunque invertir poco a poco les sirvió a los pequeños hoteleros a sobrevivir, también fueron castigados por el gobierno, al no tener acceso a la Ley 306; Ley de Incentivos Turísticos.

“Para poder acceder a ésta, debemos invertir de una sola vez con un mínimo de 150 mil dólares. Los que no estamos en condiciones de hacerlo no accedemos a las exoneraciones de impuestos”, lamentó.

“¿En lugar de hacer un fondo mínimo por qué no se hace un fondo máximo? Es decir, que si existen 10 millones de dólares disponibles para prestar a las pequeñas y medianas empresas, debería considerarse los 150 mil dólares como un fondo máximo para que la distribución del recurso sea equitativa”, criticó.

Ahora se está solicitando para que en lugar de ser 150 mil dólares el mínimo de inversión se baje a cero, “esto fue una promesa que el presidente Enrique Bolaños le hizo al sector”.

Dentro de las estrategias de desarrollo impulsadas por Cantur, se encuentra un convenio con la Universidad Nacional de Ingeniería, cuyos estudiantes egresados realizan como investigación monográfica estudios de impacto ambiental y de mercadeo para los pequeños hoteles asociados.

“Es decir, ellos hacen un recuento de todos los atractivos de la propiedad y posteriormente realizan un diseño basados en un mapa de Ineter para ver qué clase de negocios pueden hacer”.

Además, los pequeños hoteles se están juntando para hacer una empresa turística regional, “es decir trabajar unidos para que tres hoteles con capacidad de 10 habitaciones se dividan a un grupo de 30 huéspedes. Pero para ello necesitas garantizarles un medio de transporte seguro”.

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