LA PRENSA/M. Lorío

“A los megaproyectos no hay que tenerles temor”

Fiel creyente de que el Plan Puebla Panamá (PPP) no es la panacea del desarrollo, este hombre ha procurado en los últimos meses implementar un plan de divulgación y consulta ciudadana, lo cual ha permitido que el país haya hecho algunos replanteamientos en la ejecución de los proyectos de carreteras y telecomunicaciones a fin de […]

  • Fiel creyente de que el Plan Puebla Panamá (PPP) no es la panacea del desarrollo, este hombre ha procurado en los últimos meses implementar un plan de divulgación y consulta ciudadana, lo cual ha permitido que el país haya hecho algunos replanteamientos en la ejecución de los proyectos
    de carreteras y telecomunicaciones a fin de obtener el mayor beneficio para la población.

María Antonia López Manzanares [email protected]

Desde el puesto que ocupa es difícil imaginar que este hombre de rostro amable, cabello entre cano y de hablar pausado, en sus años mozos hubiera participado en un sinnúmero de acciones contra el ex dictador Anastasio Somoza.

Años después ocupó uno de los cargos de gobierno que requieren de mucha paciencia, obligado a veces hasta convertirse en un “Rey Salomón” para discernir con la justeza necesaria, cuando estuvo en la vicecancillería durante el período presidencial de doña Violeta Barrios de Chamorro.

En algún momento, su carrera como funcionario público dio la pauta para que una vez convertido en “hombre público” aceptara la candidatura a primer diputado del Partido Conservador de Nicaragua en las elecciones pasadas. De las cuales no obtuvo el escaño. Aunque el actual Presidente de la República, Enrique Bolaños le llamó para participar de su gobierno y representar al país en las coordinaciones para el Plan Puebla Panamá (PPP), un proyecto que pretende establecer planes de desarrollo desde el sur de México hasta Panamá.

Sin embargo ya cuenta con muchos detractores que consideran que el PPP vendría a amenazar el medio ambiente y lo consideran una imposición respaldada por los Estados Unidos para garantizar su hegemonía política y comercial en la región.

¿Cuál era la concepción inicial del Plan Puebla Panamá planteada por el gobierno mexicano?

El presidente mexicano Vicente Fox decidió iniciar un proceso de desarrollo económico y social en los estados sur-sureste de ese país, parte menos avanzada con el Tratado Comercial de América del Norte (Nafta en inglés).

Los centroamericanos, en marzo del 2001, presentan en Madrid, España, cómo quieren modernizar y actualizar la región centroamericana a una serie de proyectos. Se reunieron los presidentes del istmo con Fox, compartiendo ideas, de tal manera que identifican que esos estados mexicanos se parecen mucho a los países de Centroamérica en niveles de pobreza, en falta de infraestructura, vulnerabilidad, entre otros y decidieron hacer un solo proyecto que fue respaldado por un estudio de conectividad auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo y otros organismos, cuyo resultado fueron ocho iniciativas, con 25 proyectos.

Las iniciativas son: desarrollo humano a cargo de México, desarrollo sostenible que la lleva Nicaragua, prevención de desastres naturales coordinada por Panamá, integración vial organizada por Costa Rica, integración energética a cargo de Guatemala, turismo encabezada por Belice, facilitación comercial encabezada por Honduras y telecomunicaciones de El Salvador.

¿Cuál fue el criterio para decidir qué responsabilidad tenía que asumir cada país?

No sé por qué a Nicaragua le tocó desarrollo sostenible, fue una decisión de los comisionados de ese entonces. Algunos dicen que talvez nos hubiera tocado el desarrollo energético o carretero, pero de todas maneras nos vamos a beneficiar.

Creo que hasta cierto punto es importante que nos haya tocado el desarrollo sostenible, porque ha sido decidido por los presidentes que sea un tema de carácter transversal, o sea, que participe en las otras iniciativas. ¿Por qué? No podemos pensar en obras de infraestructura sin pensar en obras de impacto ambiental y el impacto a comunidades indígenas.

A Nicaragua le toca ver que todos los proyectos que se desarrollen del Plan Puebla vaya incluido el tema de la gestión ambiental. Y tenemos que proteger los recursos que tenemos.

Hay muchas críticas al Plan, porque señalan daños a las comunidades indígenas, al medio ambiente. También a nivel de Centroamérica hay movimientos contrarios, lo que podría estar llevando a un replanteamiento de los proyectos. ¿Qué es lo que se está haciendo en ese sentido?

Hay una situación clara. En Nicaragua estamos yendo a todos los departamentos a reunirnos con la sociedad civil, empresarios, trabajadores y todos los que en teoría representan a la población. Pero no sólo los informamos del PPP, sino haciendo un taller donde ellos expresan sus opiniones y proponen. Les explicamos cómo hacer para proponer proyectos para el desarrollo de Nicaragua y cuáles son los requisitos porque tienen que tener incidencia regional.

Hemos detectado tres grupos de personas que dicen no al PPP: los que no lo conocen, los que conocen y no participan, el tercer grupo es de los que dicen no a todo.

Nicaragua está enfrentando tres grandes retos hoy: el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos que lo está negociando Centroamérica, la Integración Centroamericana y el Plan Puebla Panamá.

Los tres son iniciativas complementarias, porque el TLC va a promover el comercio, pero si no hay infraestructura ni desarrollo humano o capacitación para manejar eso, tampoco hacemos nada. La integración centroamericana va a promover la inversión, permitirá la movilización con mayor libertad, habrá más empleo y el PPP que no podemos decirle no, porque es cierto que siempre hay riesgos, por el hecho de que un país se nos vaya adelante. Pero tenemos una oportunidad, depende de cómo actuemos y cómo defendemos.

Algunas cosas de las que se señalan como críticas son los megaproyectos que además parecían estar definidos en una línea para toda la región y no se extendían hacia el Caribe…

Es totalmente cierto que las carreteras en Centroamérica estaban trazadas en una sola línea en el 2001, no estaban incluidas las carreteras del Atlántico. ¿Pero de qué nos sirve ese corredor Pacífico? Y entonces planteamos que así no nos interesaba por eso presentamos un proyecto donde se integra una carretera Río Blanco-Siuna-Puerto Cabezas, Nueva Guinea-Bluefields de las que se están haciendo los estudios de impacto ambiental y recientemente nos aprobaron Acoyapa-San Carlos con una extensión para unirnos con Costa Rica. Además de Telica-San Isidro en caso de desastres naturales. La crítica era válida.

Y la energía, ése es un tema que tienen años de abordarlo, me refiero a la interconexión eléctrica, hay más papeles que acciones…

Puede ser que salgan megaproyectos como la interconexión energética, que siempre ha existido en planes, pero que incluye a Belice-Guatemala y Guatemala-México.

Nicaragua es uno de los países que tiene más recursos energéticos de toda Centroamérica y somos el que menos generamos. En el año 2015, se estima que habrá un déficit en la región de 5,000 megavatios y este país depende de un 82 por ciento de energía procedente de petróleo, no es viable.

Lo que nosotros queremos es aprovechar el potencial hidroeléctrico de 1,760 megavatios y en geotermia 1,000 megavatios. Ya vinieron los técnicos japoneses que quieren explotarla y otros pueden llegar para generar el 58 por ciento de energía que no proceda del petróleo. Con eso, se podría abastecer esa demanda insatisfecha de otros países como el sur de México y con la interconexión se transportaría la energía.

Ese es un proyecto de 600 millones de dólares. Éste es un sistema que operaría descentralizado y no habrían problemas como el reciente caso del “apagón” en New York.

Parece que ustedes son “fans” de lo megaproyectos…

A los megaproyectos no hay que tenerles temor, hay que hacer los estudios correctos. Definir las afectaciones, decisiones, alternativas para que posibles poblaciones puedan salir adelante. Éstos vendrán a beneficiar a Nicaragua. El PPP es un mecanismo y un medio para el desarrollo.

Ahora en telecomunicaciones, se quiere tener una autopista de desarrollo. Hay un cable subterráneo en el Atlántico que no está siendo utilizado. Actualmente, cuando nos conectamos a internet, pagamos a Costa Rica entre 150 a 200 mil dólares por usar el que tienen instalado en Puerto Limón. Nicaragua los tiene ubicados en Bluefields y Puerto Cabezas, con esto queremos usar el nuestro y ser autodependientes para tener un desarrollo mucho más racional. Ésas son ventajas que vienen a favorecer a los nicaragüenses.

El PPP no es tampoco la panacea, es una iniciativa que hay que utilizarla para beneficio de Nicaragua, con cosas muy concretas.

Éstos son proyectos que se miran muy en lo alto, ¿cómo la gente puede experimentarlos para su propio beneficio?

Porque la interconexión energética ya está financiada, algunas de las carreteras también. La gente lo va a percibir porque estamos participando del desarrollo, viene la inversión privada y se genera más empleo. En el 2006, ya estará lista la inrterconexión eléctrica, los proyectos hidroeléctricos ya los japoneses quieren investigar.

Aunque también implica un fuerte financiamiento…

Pero el país no tiene capacidad para seguirse endeudando, por eso hay que involucrar al sector privado.

¿Quién estaría financiando estos proyectos?

El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y países de manera bilateral quieren apoyar.

¿Más deuda externa?

No, el BID está tratando de buscar fondos para carreteras y no necesariamente es endeudamiento para el país. Cuando se busca al sector privado extranjero, a veces se afecta la participación nacional, pero a veces no son fondos atados sino que dan libertad para que licite todo el mundo…

¿Y cómo percibe al sector privado, están apoyando?

Hay mucho entusiasmo. Ya hay gente que quiere invertir en telecomunicaciones, en construcción las compañías utilizarían sus equipos. Yo los veo interesados.

¿Cuándo veremos resultados?

En enero del 2006 ya estaría toda la interconexión eléctrica desde Guatemala hasta Panamá. Todo el corredor de Chinandega-Guasaule estará listo en el 2005, las telecomunicaciones se esperan concluir en el 2007. En salud los ministros ya tienen programas de prevención de las enfermedades infectocontagiosa.

Y si bien se ha hecho un replanteamiento del PPP, desde que inició en julio del 2001, y para ello se está preparando una cumbre de presidentes que habrá en el 2004 en Nicaragua, donde vendrá el mexicano Fox, y alrededor de 400 empresarios del área y definir los proyectos y programas.

Lo que se quiere es hacer un reposicionamiento para que el Plan Puebla Panamá continúe.

¿O sea que el PPP no tiene fin?

No. Porque se crean unos proyectos que dan lugar a la creación de otros. Continuamente habrá que hacer estudios de impacto, por ello es que nos estamos reuniendo con todos los sectores.

DE LOS PLANOS A LA POLÍTICA EXTERIOR

Graduado de Ingeniero Civil en la Universidad Centroamericana.

Fue becado por la Agencia Internacional de Desarrollo, con la cual obtuvo una maestría en el Instituto Tecnológico de Georgia.

Trabajó muchos años en el sector de construcción.

En 1990 inició su carrera como funcionario ingresando al Gobierno como Vice Canciller de la República de Nicaragua.

En 1992, fue nombrado Canciller hasta 1997.

Tiempo después los presidentes de la región le ubicaron como Secretario General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

El actual Presidente lo invitó a participar en el Gobierno como Secretario de la Presidencia para asuntos de integración centroamericana.

Aunque también es el comisionado de la Presidencia para el Plan Puebla Panamá.

LA INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA

Los procesos de integración centroamericana se han tornado bastante lentos y una serie de obstáculos se han presentado, sobre todo los relacionados al comercio.

Para Ernesto Leal, esta observación es certera, ya que hace falta estar convencido de que la integración no es un fin, sino un medio para obtener beneficios para los nicaragüenses.

Aunque reconoció que en los últimos 40 años el avance reportado en los períodos más recientes es mayormente efectivo porque se han retomado los acuerdos para la constitución de la unión aduanera, eliminación de puestos fronterizos, barreras comerciales entre otros.

“Hubo un impulso a inicios de la década de los 90, pero no se concretizaron los esfuerzos porque se presentaron muchos inconvenientes con los países vecinos, hasta que fue retomado en el año 2002”, recordó Leal.

AVANCES ACELERADOS

Agregó que los avances hasta la fecha se notan en salud y medio ambiente que trabajan de forma coordinada. En el caso de integración económica, la situación es más compleja, y eso pasa incluso por la inexistencia de una moneda única para la región.

“Pero además se requiere de la unión aduanera, un mercado común centroamericano, la política comercial unificada, y un solo tipo de moneda”, detalló.

Para Leal, al finalizar el año se puede tener un 92 por ciento de armonización arancelaria, así también ya se deberían haber eliminado todos los obstáculos al comercio, para tal razón fue aprobado el mecanismo de solución de controversias.

Si los países no aceptan los mecanismos de controversia, tienen opción de recurrir a los organismos internacionales, aunque a veces estas diferencias toman un carisma político.

Ante eso Leal explicó que “los presidentes han decidido separar los problemas políticos con la integración económica que debe traer beneficios a los pobladores de la región, por eso es que Costa Rica expresó su deseo de participar en los asuntos aduaneros”.

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